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22 junio 2011

Sobre el caso del hasta hoy diputado Paul Estuardo Gómez Cristiani

Información sobre el caso en que está involucrado el diputado Paul Estuardo Gómez Cristiani:

  • No. de Proceso: C-01076-2009-0252
  • Delito: Corrupción de Menores
  • Juzgado: Septimo de Primera Instancia Penal
  • Estado actual del proceso: El 26 de mayo de 2011 se realizó audiencia de ofrecimiento de prueba con vistas a la apertura del debate oral y público. Pero quedó suspendida por amparo nuevo que interpuso la defensa del diputado Gómez Cristiani; pendiente de fijar nuevo dia y hora para evacuar audiencia de para ofrecimiento de prueba.

El expediente (No. de Proceso: C-01076-2009-0252) es de acceso público. Como Fundación hemos declarado públicamente que no apoyamos a alguna alternativa o partido político alguno. Pero consideramos que es necesario que la ciudadanía posea información para decidir su voto.
La imagen que acompaña esta nota fue hecha circular en la red social facebook por personas alarmadas ante la posibilidad de que un político vinculado a proceso por corrupción de menores pueda ser reelecto en próximo proceso electoral.
Nosotros vemos que en nuestro voto está el que este tipo de personas sigan ocupando una curul en el Congreso. Debe darse una señal por parte de la ciudadanía de que no vamos a tolerar más impunidad. Nuestro voto debe ser para llevar a los puestos públicos a personas decentes y trabajadoras y no para criminales.

08 mayo 2011

VICTORIA DE JESÚS CASTRO AZAÑÓN PROSTITUÍA A MENORES DE EDAD EN SACAPULAS, QUICHÉ

Fuente: Con información publicada en la edición electrónica del periódico guatemalteco "Prensa Libre" del 5 de Mayo de 2011

Una llamada anónima permitió la captura de Victoria de Jesús Castro Azañón, de 21 años, acusada de prostituir a menores de edad, a quienes contrataba supuestamente para oficios domésticos en Sacapulas, Quiché.


La mujer es señalada de ocho delitos relaciones a la pornografía y prostitución infantil.

Las primeras investigaciones indican que al parecer Castro pertenece a una red de prostitución, pero las pesquisas lo confirmarán.

La aprehensión se logró en la vivienda de la mujer, en el barrio San Francisco, Sacapulas, con una orden de captura del Juzgado de Primera Instancia de Nebaj. Además, en dicho domicilio se localizó evidencia de la pornografía que realizaba.

Según la orden de captura, Castro Azañón sería responsable por los delitos de violación; amenazas; coacción; encubrimiento propio; promoción, facilitación o favorecimiento de prostitución agravada; actividades sexuales remuneradas con personas menores de edad; producción de pornografía de personas menores de edad y comercialización o difusión de pornografía de personas menores de edad.

12 abril 2011

NICOLAS RAYMUNDO MATOM FUE CAPTURADO ACUSADO DE VIOLAR A UNA MENOR DE 9 A ÑOS EN STA. MARIA NEBAJ, QUICHE

Fuente: De nota publicada el 11 de abril de 2011 en el sitio web del Ministerio de Gobernación

Este once de abril se conoció que el individuo identificado como Nicolás Matón Raymundo, de 30 años, fue capturado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) en la aldea Salquil del municipio de Santa María Nebaj, Quiché, sindicado de haber abusado sexualmente de una menor de 9 años. 

El sindicado fue puesto a disposición del juzgado de turno, para la consignación respectiva.

10 marzo 2011

PASTOR EVANGELICO JORGE LUIS SIMAJ TOL. VIOLA Y EMBARAZA NIÑA DE 13 AÑOS

Reproducimos un artículo publicado en el sitio "PROTEGE A TUS HIJOS.ORG" el 2 de febrero de 2011.
Guatemala está llena de religiosos pedófilos y todos niegan la verdad. La justicia duerme mientras ellos atacan. ¿Y sus hijos… están protegidos?
Pastor evangélico Jorge Luis Simaj acusado de violar y embarazar a niña de 13 años
GUATEMALA (Protegeatushijos.org) Jueves 27 de enero de 2011. Son las 16 horas y el sol brilla y calienta la tarde. El ambiente está inusualmente cálido y en la sala de conferencias en donde se desarrollará la entrevista hay bastante calor. Las luces que apoyan a las cámaras de video aumentan el sudor de quienes estamos esperando a la protagonista. Es una tarde perfecta para filmar… pero el tema de la entrevista contrasta radicalmente con la belleza del día.

Vamos a filmar el dolor y las lágrimas de una niña que fue violada cuando tenía 13 años, por un pastor evangélico. Y que ahora a los 15 tiene que amamantar al hijo de su violador (sí, quedó embarazada). Estamos a la espera de grabar sus palabras, los amargos y sucios recuerdos de las múltiples veces que fue abusada y violada. Quedará en nuestras cámaras el sentimiento –en vivo y a todo color- de cómo el “pastor” evangélico de la iglesia protestante a la que asistía rompió la confianza que habían depositado en él y bajo amenazas y con violencia se comportó como el más vil y cobarde de los delincuentes.

Todo está listo. Pensamos que estamos preparados; pero cuando Yosselyn y su madre entran en la habitación sentimos un golpe en nuestros sentidos, una punzada en los corazones. ¡Yosselyn es una NIÑA! Frágil e inocente (ya tiene 15 años pero parece de 12). Dulce pero dolida. Debería estar jugando con muñecas y no amamantado al bebé que es sólo una de las consecuencias de su violación.

Su cuerpo y la morena piel son pruebas de su origen humilde e indígena (la presa fácil para un predador pederasta, especialmente de uno religioso). Ojos tristes. Labios abatidos sin una sonrisa. Con el lenguaje corporal de quienes han sido víctimas y todavía sienten el peso y la persecución de su violador.

Yosselyn es una niña y al mismo tiempo es madre de otra niña; producto no del amor y respeto que como mujer merecía sino de la fuerza y violencia de quien pertenece al género masculino pero que para nada tiene hombría.

Definitivamente las violaciones sexuales tienen serias consecuencias y cuando son realizadas por religiosos (sin importar la denominación) generalmente sólo las víctimas las sufren. En Guatemala, cuando los violadores son miembros de una organización religiosa, la justicia no es ciega.

Iniciamos la entrevista y Yosselyn empieza a responder a nuestras preguntas. Hasta que llega el momento de contar cómo fue la violación… su garganta se cerró. Los recuerdos son tan dolorosos que no puede emitir más que un tenue y leve murmullo. Sus labios parecen querer hablar pero no se abren… sólo tiemblan. Sus ojos se ponen rojos, llenos de sangre mezclada con las lágrimas que están a punto de correr por su cara.

Nosotros, el equipo investigador, no podemos evitar que las lágrimas invadan nuestros ojos al verlas también inundando los de Yosselyn. En nuestras mentes se forman todas las imágenes, sentimientos y recuerdos que pasan por la de Yosselyn. Nadie puede evitar sentirse conmovido hasta lo más íntimo ante el dolor de esta niña.

En dos segundos, parece que somos nosotros los que hemos vivido su violación, los que hemos llevado su embarazo y los que hemos parido el hijo del pastor violador. En dos segundos de dolor comprendemos que Yosselyn no debe continuar con la entrevista. Es injusto, es inadecuado, es inhumano hacerla recordar.

Así que es su mamá quien entra a esos días obscuros y nos los describe. Con todo detalle, con rabia, con ira, con sed de justicia. Cuenta por qué denunciaron al “pastor”. Que no quieren que nadie más viva una violación más… que si las otras víctimas lo hubieran denunciado antes, quizá no hubiera violado a Yosselyn. Quizá…

JORGE LUIS SIMAJ TOL tiene más de 50 años. Gordo y moreno. Es “pastor” y fundador del “MINISTERIO CRISTIANO FUENTE DE AMOR” ubicado en la ciudad de Chimaltenango, Guatemala.

El lugar que le ha servido para planificar su pederastía está ubicado a un costado del gimnasio municipal en la 2ª Calle 7-260 de la Zona 4.

Incluso en su página web publicita el número de su celular (5523-53751) con nueve dígitos, cuando todos los celulares de Guatemala sólo tienen 8 ¿un error o una forma de ocultarse? La causa (juicio) que los tribunales le siguen es la 3003-2010-1132 en el Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos del Ambiente del Departamento de Sacatepequez; pero desde hace mucho tiempo se ha quedado congelado. En Guatemala la justicia para las víctimas de los predadores sexuales religiosos viaja en muletas, con bastón, en camilla y hasta en un féretro.

Al “pastor” Simaj se le nota la edad; pero lo que esconde, no de todos pero sí de la mayoría de personas que lo conocen es que es un pederasta consumado. Este “pastor” evangélico conoció a Yosselyn Esperanza Ichaj Morales y a su familia por 12 largos años y con gran paciencia esperó el momento adecuado para bajo amenazas de muerte abusar y violar a Yosselyn. “Voy a matar a tu mamá… voy a matar a tus hermanos…” cuenta la madre de Yosselyn que Simaj le decía para coaccionar y obligar su silencio. Y Yosselyn calló hasta que el embarazo fue notorio y se destapó la verdad, confesando que había sido violada… por el mismo pastor de la iglesia a la que asistían y le habían dado todo. Su respaldo, su confianza, su apoyo, su dinero.

De acuerdo al testimonio de la madre de Yosselyn el “pastor” Jorge Luis Simaj Tol piensa que es listo; cree que puede comprar el silencio de Yosselyn y de su familia y les ofrece dinero y casas, como lo ha hecho anteriormente con sus otras víctimas. Pero como nos dice la madre: “no hay dinero que compre la inocencia de mi hija ni pague por el dolor que ha vivido. Mi hija ni se compra ni se vende”.

Al no poder comprar el silencio, el “pastor” Simaj cree anticiparse a la denuncia judicial y evitarla: envía a miembros de su iglesia para que Yosselyn y su familia entiendan que él fue poseído “por un espíritu inmundo e inmoral”. Que no fue él quien violó a Yosselyn, sino el espíritu que lo poseyó. Si usted estimado lector está sonriendo sarcásticamente por esta burda y estúpida excusa que el “pastor” Simaj expresó… le recuerdo que hay una bebé mamando de unos pechos infantiles, a causa de su violación.

Así que la “familia” del “pastor” Ichaj ha crecido con los años. Tiene hijas propias y también el resultado de su violación.

¿Con qué cara mirará a sus hijas, a su esposa, a sus feligreses? ¿Cómo esconderá sus delitos? Porque el único “castigo” que hasta el momento ha tenido es dejar el “pastorado” principal de su ministerio (a la congregación le dijeron que por motivos de “moralidad”). Pero ahora es su esposa la que ocupa esa posición.

Definitivamente el negocio familiar no se puede perder por una simple violación. Y fue tal el descaro de la nueva “pastora” que llamó a la mamá de Yosselyn para acusar a su hija de haber sido ella la que provocó la violación… mentira que quedó descubierta cuando las dos mujeres enfrentaron a Jorge Luis Simaj Tol y delante de ellas confesó la violación de Yosselyn.

Puede parecer gracioso cuando en realidad es trágico. Y más trágico aún es que la justicia en Guatemala está protegiendo al violador y pederasta, no por presumir su inocencia sino por el abuso del poder que el sistema religioso tradicional, tiene en el país.

El poder económico y social del “pastor” Simaj es tan grande en Chimaltenango que dobla la justicia, manipula los testigos, compra a las autoridades y le permite pasearse con prepotencia delante de sus víctimas. Sin embargo, la familia de Yosselyn Esperanza Ichaj Morales no se doblega por nada. Están dispuestos a seguir adelante. A desenmascarar a este falso “representante” de Dios. A llevarlo a la cárcel. A que coseche las tempestades de los vientos que sembró. A que las autoridades les den la justicia que buscan.

La entrevista dura más de una hora. Casi 90 minutos de revivir el dolor y la frustración porque la justicia humana todavía no llega. Y así, la entrevista termina con la madre de Yosselyn pidiéndonos fuertemente que la historia de su hija se haga conocer. Quiere que los medios de comunicación de Guatemala y del mundo sepan lo que Jorge Luis Simaj Tol –“pastor” evangélico- ha hecho con su hija. Que termine la impunidad. Que termine la violencia sexual de los pederastas religiosos.

En todo el mundo, todos los días, se descubren cientos si no miles de casos de pederastas religiosos; católicos y protestantes por igual. Son el mismo perro con diferente collar. No hay ni uno bueno. Todos son malos. Pero el tiempo de que la verdad salga a la luz ha llegado. Todos estos delincuentes serán descubiertos, procesados, juzgados y declarados culpables de su iniquidad, de su maldad y de su violencia sexual.

No hay marcha atrás. El sistema religioso tradicional de católicos y protestantes está por derrumbarse. Su falsa apariencia de piedad será descubierta y los usurpadores de la representación de Dios ante los hombres tendrán justa retribución a lo que han hecho. No les bastó traer pobreza y enfermedad a nuestros pueblos, ahora también los abusan sexualmente y los violan. Ídolos con pies de barro.

Por: Jorge De Jesús Batres. Guatemala.

06 marzo 2011

CAPTURAN DE HOMBRE ACUSADO DE AGRESION SEXUAL Y TRATA DE MUJERES

Fuente: Con información de "Prensa Libre" del 6 de marzo de 2011
En un allanamiento realizado en un inmueble ubicado en la colonia El Esfuerzo, Salcajá, Departamento de Quetzaltenango, la Policía Nacional Civil capturó a Manuel Estuardo Maldonado, de 42 años, sindicado de agresión sexual y trata de personas.

El operativo se realizó por orden del Juzgado tercero de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el ambiente de Quetzaltenango, emitida este sábado.

Según las investigaciones, Maldonado llevaba con engaños a jovencitas para que se prostituyeran en la citada residencia, “ya que funcionaba como bar clandestino", informó Sergio García, de comunicación de la Policía.

La aprehensión se efectuó tras una denuncia interpuesta por una mujer de 21 años, que señaló que el 23 de febrero de este año, Maldonado la citó en un restaurante de la zona 3 de ese municipio, donde le indicó que necesitaba hablarle sobre el trabajo de modelaje que anunciaba en un medio de comunicación.

Según la denuncia, el detenido llevó a la joven a la residencia allanada, donde intentó abusar sexualmente de ella.

"En el interior del inmueble se decomisó ropa intima de hombre y mujer, videos, volantes y otros objetos que quedaron en poder del Ministerio Público", añadió García.

La Policía hizo un llamado a  las mujeres víctimas del detenido para que acudan al juzgado o Ministerio Público para añadir su denuncia.

07 febrero 2011

NUEVO CASO DE TRATA CON MUJER PROCEDENTE DE HONDURAS

Fuente: Edición electrónica del diario hondureño "La Tribuna" del 7 de Febrero de 2011.
Muchas mujeres hondureñas deseosas de triunfar en el mundo del espectáculo, están cayendo en las redes de trata de personas, el crimen organizado y las bandas del narcotráfico, según información reciente del Ministerio Público (MP) [de Honduras.]

La Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), ha recibido denuncias y está investigando casos de este tipo en el que las víctimas de trata en Centroamérica, son hondureñas jóvenes en edades de 15 a 28 años y hasta más adultas, que tienen muchos deseos de superación, poder destacarse como modelos profesionales y tener recursos monetarios ya sea para ayudar a sus padres o familiares cercanos, o simplemente para seguir sus estudios universitarios.

Así lo confirmó a LA TRIBUNA la inspectora, jefe de la Unidad de Delitos Especiales de la (DNIC), adscrita al Ministerio Público (MP), Fátima Ulloa, quien lamentó que las interesantes propuestas no son más que un engaño disfrazado de “fama” y obtención de dinero rápido en la que las mujeres resultan víctimas de engaños y son explotadas sexualmente o utilizadas como objetos para propósitos delictivos.

A la mayoría de las víctimas las drogan y así evitan que se escapen y que puedan darse cuenta que han sido ultrajadas o que fueron utilizadas para otras perversiones.
... La semana pasada la Policía Nacional Civil de Guatemala, encontró a una joven hondureña deambulando en la oscuridad en una carretera de Chiquimula, en completo estado de esquizofrenia y quien al ver que los agentes del orden procedieron a rescatarla de los peligros de la calle, la temerosa mujer forcejeó con ellos gritando: “¡auxilio, auxilio, Jesús sálvame!"

Esta joven ese mismo día había participado en un certamen de belleza celebrado en Chiquimula y fue llevada hasta allá por un supuesto promotor de eventos en Tegucigalpa.

Los agentes al no poder controlar a la joven, llamaron a una patrulla y la trasladaron a un hospital público de Chiquimula en donde tuvo que ser intervenida de urgencia ya que los médicos reconocieron que la hondureña parecía ser víctima de una sobredosis o sustancias alucinógenas que provocaban ese tipo de reacciones.

Por consiguiente alertaron a las autoridades del Ministerio Público en ese país y a la Fiscalía hondureña, que conoció el caso e inició las acciones para deducir responsabilidades a los que promovieron el viaje de la afectada y la dejaron “tirada”, sin dar mayores explicaciones a sus familiares en Honduras.

“Este caso a simple vista podría tener indicios del delito de trata de personas, pero se está investigando porque hemos tenido recientes denuncias en las que hombres inescrupulosos ofrecen a las muchachas participar en certámenes de belleza o ser parte de academias de modelaje y así promoverlas. En este caso a la joven hondureña le presentaron la oportunidad de viajar a Guatemala a un evento de esta naturaleza, pero según los familiares la mantuvieron incomunicada”, manifestó Ulloa.

Los familiares alarmados al notar que la joven había salido desde el pasado jueves 27 de enero y a más de seis días sin comunicación con su familiar se preocuparon porque la fecha de regreso del certamen sería el 29 de enero, razón por la que interpusieron la denuncia. Pero la sorpresa de ellos fue mayor cuando se dieron cuenta del hallazgo de su pariente por autoridades guatemaltecas en un estado de completa enajenación por una ruta desolada de la carretera invocando a Jesús.

Es por ello, que la investigación está siendo manejada por la Fiscalía competente en conjunto con otras autoridades como la oficina de migración y enlaces con autoridades guatemaltecas a fin de recabar más información ya que existen contactos en Honduras de bandas dedicadas a este ilícito en la región.

“Estamos siguiendo la pista porque este caso se asimila a otros más”, alertó la inspectora quien lamentó también la inocencia no solo de las jóvenes; sino también de los propios padres al dejar ir a sus hijos, sin cerciorarse del destino y de las personas que van con sus familiares.

Nueva modalidad se está expandiendo
La Fiscal Especial de la Niñez y coordinadora del Plan de Acción Nacional contra la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes, Nora Urbina, confirmó sobre la nueva modalidad en la que están operando los traficantes de seres humanos en Honduras y en contubernio con extranjeros.

“Recientemente hemos sido informados por una coalición mundial contra la trata que la captación se está haciendo a través de academias de modelaje o concursos y ofrecimientos de otro nivel para captar a profesionales de niveles universitarios y se ha logrado establecer que a lo que llevan a las víctimas es para explotarlas”, expresó Urbina.

Hasta la fecha la Unidad contra la Explotación Sexual Comercial y Trata, encargada de perseguir estos delitos, reporta en Tegucigalpa más de 140 casos y un número similar en la ciudad de San Pedro Sula o sea alrededor de 280 denuncias.

Desde que esta oficina fue creada en la Fiscalía en el 2004 hasta la fecha las autoridades del MP han obtenido 22 sentencias condenatorias ante los tribunales, seis de ellas han sido exclusivamente por el delito de trata y explotación sexual comercial, pero existe la necesidad de avanzar en las investigaciones que requieren de ayuda presupuestaria, personal y logística para mayores resultados, dijo la fiscal.
“Hay varios casos en investigación no solo de mujeres en edad adulta; sino de niñas que están siendo llevadas a otros países, principalmente Guatemala y México y es oportuno que a través de LA TRIBUNA se esté haciendo este tipo de advertencias en este delito de lesa humanidad, porque muchas veces los tratantes a quienes convencen son a los padres para que les den el permiso a sus hijos de salir del país a través de engaños”, expresó.

05 febrero 2011

GUATEMALA ES UN PARAÍSO PARA LA EXPLOTACIÓN DE NIÑOS

Fuente: Edición electrónica del diario "Prensa Libre" del 5 de Febrero 2011 
Lesly Martínez, representante de Save the Children en Guatemala declaró que: "Guatemala podría ser sancionada por el Departamento de Estados Unidos si no mejora su trato hacia las víctimas de trata. Este delito no está incluido en la agenda política del Gobierno".
Martínez advirtió que las condiciones geográficas favorecen este delito en el país "Las condiciones de Guatemala hacen que sea un país muy proclive para este delito. Muchas personas son tratadas con fines de explotación sexual comercial y trabajo forzado" añadió.
María Eugenia Morales de Sierra, procuradora adjunta, aseguró que "se dice que Guatemala es un paraíso para la explotación de niños y esto es horrible. Tenemos serios problemas con aspectos de justicia ". La PDH asegura que las personas más susceptibles son las que están sumidas en la pobreza extrema, factor del que se aprovechan los traficantes de personas para engañarlas, coaccionarlas y utilizarlas.

03 febrero 2011

AUN EN ESTADO DE SITIO, DEPTO. ALTA VERAPAZ, REPORTA UNA VIOLACION DIARIA DENUNCIADA

Fuente: Nota publicada en el diario "Prensa Libre" del 3 de Febrero de 2011 y Fundación Sobrevivientes.
Durante enero último se reportaron 30 violaciones en Alta Verapaz —una diaria, en promedio—, especialmente contra estudiantes, situación que preocupa a las autoridades y organizaciones no gubernamentales, informó la Comisión Interinstitucional contra la Violencia Sexual contra la Mujer, en ese departamento, que se encuentra en estado de Sitio desde el 20 de diciembre.

La referida Comisión, integrada por unas 10 instituciones del Estado y sociedad organizada, reveló que de los 17 municipios de Alta Verapaz, únicamente Lanquín, Tactic y Santa Cruz Verapaz no han reportado casos de violación.


Los municipios en donde más hechos han ocurrido son Cobán, Chisec y Santa Catalina La Tinta.

Roberto Alvarado, de la Asociación de Amigos del Desarrollo y la Paz (ADP), explicó que las agresiones sexuales son un fenómeno que muchas autoridades no habían reconocido.
Explicó que gracias al gobernador departamental, José Adrián López, se logró integrar a la ADP, cuyo fin es prevenir más ataques contra las mujeres.

Alvarado expresó que prácticamente se ha cometido una violación diaria. “Es horrible; esto debe preocupar a todos los sectores como el de Educación, al Ministerio de Gobernación, al Ministerio Público (MP), a la Policía Nacional Civil, a las iglesias y a la sociedad en general, para que formemos un frente común contra los violadores”, dijo.

Según datos presentados por el MP, en el 2010 se reportaron 508 violaciones, y el Instituto Nacional de Estadística señaló que ese mismo año hubo dos mil 421 denuncias de violencia contra la mujer.

“Alta Verapaz tuvo el deshonroso segundo lugar en violencia contra la mujer a escala nacional; esto es preocupante, y no es posible que después de la capital, nuestro departamento sea el más violento”, expuso Alvarado.

Organismo Judicial, ausente
Alvarado indicó que los representantes del Organismo Judicial son los grandes ausentes en las reuniones de la Comisión, y por eso no han podido compartirles la preocupación de la sociedad respecto de las agresiones sexuales. Tampoco han logrado solicitarles que sean más severos en los procesos judiciales y en las sentencias contra los violadores.
Carmen Cojtí, de la Procuraduría General de la Nación, señaló: “Alta Verapaz carece de un hogar a dónde enviar a las mujeres violadas; actualmente las llevan a hogares en la capital, pero donde no hablan q’eqchi’”.
Sebastián Cucul, auxiliar fiscal del MP de Cobán, indicó que la situación por los ataques sexuales es preocupante, y que tienen la voluntad de emprender las investigaciones para dar con los responsables.
Agregó que la falta de un hogar para las víctimas de violación y la cantidad de casos que atienden los seis investigadores del MP en Alta Verapaz y comunidades de Quiché y Baja Verapaz, dificultan el trabajo.
Los miembros de la mesa comentaron que algunos abusadores interceptan a las mujeres, las amenazan de muerte y las llevan abrazadas, simulando que son pareja, y luego las violan en lugares lejanos. Por eso solicitaron a la Policía que esté atenta a este modo de operar de los delincuentes.

20 enero 2011

MARVIN EDUARDO DUARTE ES ACUSADO POR LOS DELITOS DE SECUESTRO, EXTORSIÓN Y DE TRATA DE PERSONAS

Fuente: Con información publicada en diario "Prensa Libre" del 18 de enero de 2011, en el sitio web de la Policía Nacional Civil y en el sitio web de SDP Noticias
Autoridades detuvieron de Marvin Eduardo Duarte de 33 años, acusado por los delitos de secuestro, extorsión y de trata de personas.
Una joven de 15 años fue liberada, tras tres meses de permanecer secuestrada por un "amigo virtual" que la contactó en la red social Facebook y luego la conoció personalmente, según informa la Policía Nacional Civil este lunes 17 de enero.
Según la Policía, Duarte, abrió una cuenta en Facebook con un nombre falso (Camilo Dior) donde afirmaba que era modelo. Utilizando fotografías y datos de otra persona supuestamente un adolescente de16 años de edad, originario Colombia y con seguidores en la red social.
Fue así que contactó a la menor y le insistió en conocerla en persona, por lo que la menor viajó a la ciudad  capital para concretar el encuentro, sin embargo ésta fue retenida en una vivienda ubicada en ubicada en la 2ª. avenida 0-51, colonia Santa Marta, zona 5 del municipio de Mixco (periferia oeste de la ciudad), donde Duarte la explotaba sexualmente, además de dedicarse a extorsionar a los familiares.

Autoridades informaron que además de mantener retenida a la menor, Duarte extorsionaba a la familia obligándola a hacerle varios depósitos monetarios en una cuenta a su nombre, por lo que la familiares denunciaron las extorsiones.

Durante el operativo de liberación y la aprehensión de Duarte, los oficiales hallaron una computadora portátil, varios discos compactos con fotografías de la menor y registros de llamadas telefónicas de otras chicas que lo contactaban en Internet.

03 enero 2011

"UNA NIÑA VIOLADA ES UNA MUJER MARCADA PARA SIEMPRE CON EL ESTIGMA DE LA HUMILLACIÓN Y LA CONDENA DE UNA SEXUALIDAD ATORMENTADA." Carolina Vásquez Araya

Reproducción de la columna de opinión de la periodista Carolina Vásquez Araya publicada en el periódico "Prensa Libre" del 3 de enero de 2011
No es paranoia. Tampoco es un feminismo histérico ni un delirio de persecución llevado al paroxismo; la misoginia está latente, actuando en todos los ámbitos de esta sociedad, y las mujeres continúan siendo el objetivo de una violencia cotidiana que apenas se comienza a clasificar.

Una niña violada es una mujer marcada para siempre con el estigma de la humillación y la condena de una sexualidad atormentada. Es un crimen, y no el “error” de algún hombre impulsivo, como se le quiere hacer ver en esta sociedad disfuncional y cargada de prejuicios machistas.

Después del hecho, después del sexo forzado o la golpiza, viene la amenaza. Y miles de mujeres han escuchado esa frase: “si me denuncias, te mato…” y esas mujeres han de haber callado porque conocen la realidad de la vida en un ambiente poco propicio para la justicia, poco amigable con sus tormentos domésticos, en un sistema que insiste en llamarse democrático pero probadamente incapaz de imponer el respeto a los derechos humanos en toda su dimensión, lo cual implica castigar a quienes atenten contra la vida y la integridad de las personas.

A pesar de que en los últimos años el número de denuncias de violación o maltrato han aumentado, el sub registro es un hecho innegable. Si las cifras actuales asustan, las estadísticas reales le pararían el pelo al más indiferente. Mujeres de todos los estratos sociales, desde el más acomodado hasta quienes sobreviven en el rincón más mísero del sector rural, sufren a diario una violencia que han llegado a creer natural, dadas las enseñanzas de una cultura que le da al autoritarismo masculino una legitimidad absoluta.

De ese desprecio por la mujer deriva también la homofobia. Porque la homosexualidad tiene un toque femenino que, de acuerdo con los patrones sociales vigentes, es denigrante y constituye una traición a lo viril. Es como ser negro, revolucionario y agnóstico en un mundo de blancos caucásicos, conservadores y cristianos. Inaceptable.

Muchas de las patologías de la sociedad están vinculadas a la cultura patriarcal, a esa negación de lo femenino que se refleja en la ausencia de mujeres en posiciones de poder, a la tendencia a discriminarlas en los ámbitos laborales y políticos de manera automática, al hecho de exigirles pruebas de capacidad, como si por ser del sexo femenino carecieran de algún gen misterioso que aún no tiene nombre.

Ya pasamos a la segunda década del siglo XXI y la mujer guatemalteca sigue padeciendo los males de la Inquisición. Es una vergüenza para esta sociedad que se precia de progresista y democrática. Una vergüenza presente en los hogares acomodados y en los más humildes. Simplemente, una vergüenza.

27 noviembre 2010

LAS ESCLAVAS INVISIBLES

Reproducción parcial de reportaje aparecidio en el sitio web de "Periodismo Humano" sobre la trata de mujeres en la frontera sur de México (entre Guatemala y los estados del sur mexicano). Con la autoría de Óscar Martínez  y  fotos: Edu Ponces y Toni Arnau. Febrero de 2009, estado de Chiapas.
Presentamos extactos de un trabajo periodístico extenso que puede encontrarse en http://enelcamino.periodismohumano.com/2010/11/23/las-esclavas-invisibles/
[.....] No diremos dónde se ubica porque ese fue el trato para entrar en él. Pero el sitio exacto es lo de menos. Calipso está en una de las bautizadas como zonas de tolerancia de la frontera entre México y Guatemala. Está del lado mexicano. Todos son iguales, con las mismas dinámicas y la misma carne. Decenas de antros de prostitución y bailes eróticos que hacen de estos pueblos y ciudades sitios frecuentados por animales de la noche. Tapachula, Tecún Umán, Cacahuatán, Huixtla, Tuxtla Chico, Ciudad Hidalgo… Todas son poblaciones donde la diversión huele a baratos aceites de fruta mezclados con sudores, tabaco y alcohol. Todos son antros donde el sexo es lo que vende. Y todos, también el Calipso, son sitios en los que es muy complicado encontrar a una mexicana, pero donde las hondureñas, las salvadoreñas, las guatemaltecas y las nicaragüenses abundan. Aquí, a pesar de estar en México, la mercancía, como se suele llamar a las chicas, es centroamericana.
[.....]
Los dueños manejan con hermetismo sus sitios. A fin de cuentas, emplean centroamericanas indocumentadas, y la mayoría de lugares tienen un ala con pequeños cuartuchos donde esas mujeres, tras bailar en la barra, tras fichar con un cliente, terminan encerradas con él, no sin que este antes pague en la barra por el servicio. Por ocuparla. Aquí, en esta frontera, las prostitutas, para decir que estaban en uno de esos cuartos, dicen “Me ocupé”. Como si hablaran de dos, una que maneja a la otra, como si el cuerpo que tuvo sexo con ese hombre fuera un títere que ellas ocuparon para el momento.
A Calipso llegué de contacto en contacto. De una ONG que pidió no mencionar su nombre en este reportaje, a Luis Flores, representante de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), a Rosemberg López, el director de Una Mano Amiga, que trabaja en la prevención del VIH, y que conocía a la administradora del Calipso porque es uno de los antros donde lo dejan dar sus charlas. Él intercedió y ella cedió, luego de una conversación cara a cara y de repetir varias veces las razones, intenciones y temas de los que se hablaría con las muchachas.
[.....]
El ostracismo se ha convertido en un firme candado ahora que un viejo pero desconocido fantasma atormenta a muchos dueños de bares que prostituyen a niñas y mujeres centroamericanas contra su voluntad. Desde que en 2007 se aprobó la ley para prevenir la trata de personas, las organizaciones civiles han aumentado su presencia en foros, y el título “trata de blancas” suena cada vez más. Y ese título no significa otra cosa que el tráfico de mujeres jóvenes para dedicarlas a la prostitución sin su consentimiento. Y ese fantasma es viejo porque la trata ocurre en esta frontera desde hace décadas. Pero sus mecanismos son finos, y su telaraña, difícil de descifrar.
[.....]
“A ver, papaíto, ¿qué es lo que va a querer? ¿En qué le podemos ayudar?”. Érika se sienta en la mesa. Pide una cerveza. Es la 1:30 de la tarde. Después de esta, tomará una tras otra hasta más allá de la medianoche.

Salió de su país con 14 años y dejó a los dos gemelos que parió cuando tenía 13. “Iba para el Norte.” Y el Norte en este camino siempre es Estados Unidos. “Lo que todos buscamos, una mejor vida.” Venía con otros cinco niños. A ellos “les pasaron accidentes, y mucho escuchamos que a las mujeres las violaban”. Érika prefirió quedarse en Chiapas. Lo hizo en Huixtla, un municipio de esta zona de burdeles, de este triángulo donde habita ese fantasma del que pocos, muy pocos hablan con claridad. Llegó un lunes o miércoles, no lo recuerda bien. Llegó al hotel Quijote a pedir trabajo.

—¿Pero cómo una niña de 13 años queda embarazada y decide migrar?
—Es que nunca conocí a mi familia. O sea, que yo soy de Honduras, pero soy de esa gente que no tiene papeles pues. Nunca tuve un acta de nacimiento. O sea, como si uno fuera un animal.

¿Cómo era su vida? De esclava, como dice ella. Con cinco años, el trabajo de Érika era ir por las calles de su comunidad vendiendo leña y pescado. Si la niña regresaba con algo, si Érika no lograba venderlo todo, le esperaba María Dolores con un cable eléctrico y la azotaba hasta abrirle surcos en la espalda. Luego cubría esas heridas con sal, y obligaba a su hermano a que se las lamiera. Un día de esos, un día de lamer su espalda, su hermano murió ahí, en el suelo donde ambos dormían. De parásitos, dijeron. Érika está convencida de que esos parásitos salieron de los surcos de su espalda.
Llora y rechina los dientes con rabia. Al lado se estaciona una camioneta. Tres clientes más entran a Calipso.

—El día que mi hermano se murió yo también enfermé, me llevaron al hospital, y nunca más me llegaron a traer. Después de eso, empecé a vivir como un borrachito de la calle, entre basureros.

Dos años anduvo así. Vendiendo esto, cargando aquello, pidiendo por ahí, durmiendo en cualquier esquina. A los 8 años se topó con María Dolores, la señora de los latigazos, que la convenció de volver a su casa. “Yo estaba chiquita, no entendía muy bien, así que me fui con ella”. Los golpes disminuyeron, pero la vida empeoró. Omar, uno de los hijos de la señora, tenía ya 15 años, y Érika empezó a ser violada por el muchacho.

—Por eso yo me pregunto: ¿cómo voy yo a entender de sexo normal si me acostumbré a que él me amarraba de pies y manos y entonces me hacía el sexo?

Sentada en un bordillo de la calle de tierra, sollozando afuera de Calipso, Érika empieza a dibujar el perfil de las migrantes centroamericanas que dan vida a la noche fronteriza. Muchas de ellas sin estudios, provenientes de una vida de desintegración familiar, maltrato y agresión sexual, llegan niñas a los burdeles, incapaces de distinguir entre lo que es y lo que debería de ser. Carne de cañón.
Interior de habitación de una joven explotada en un  prostíbulo de Chiapas, México.
“Si no partís de la realidad social de nuestros países, no vas a entender”, me había explicado el guatemalteco Luis Flores, encargado en Tapachula de la OIM, que desarrolla proyectos en la zona y atiende a centroamericanas víctimas de trata. Convertidas en mercancía. “Vienen violadas, acosadas, de familias disfuncionales, donde muchas veces su padre o su tío las han violado. Muchas nos han dicho que ya sabían que en este viaje las iban a violar, que es una cuota que hay que pagar. Se calcula que ocho de cada diez migrantes mujeres de Centroamérica sufren algún tipo de abuso sexual en México, según el Gobierno guatemalteco (seis de cada diez, según un estudio de la Cámara de Diputados mexicana). Viajan con eso, sabiendo que las abusarán una, dos, tres veces…[.....] El abuso sexual perdió sus dimensiones. Desde ahí entendé el fenómeno de la trata. Saben que son víctimas, pero no se asumen como tal. Su lógica es: sí, sé que esto me pasa, pero ya sabía que me pasaría.”

Hay, como dice Flores, una expresión acuñada en este camino de los indocumentados: cuerpomátic. Hace referencia a la carne como una tarjeta de crédito con la que se puede conseguir seguridad en el viaje, un poco de dinero, que no maten a tus compañeros, un viaje más cómodo en el tren…
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Érika, la niña violada desde los 8 hasta los 13, parió a sus dos gemelos cuando le faltaban seis meses para cumplir los 14. El relato de pandemónium sigue, como si su única continuidad posible fuera empeorar.

—Yo no sabía qué era el embarazo, solo sentía que engordaba. La señora me acusó de puta. Le dije que era de su hijo. Y me dijo que yo era como mi madre, una prostituta, y que yo también iba a dejar a mis hijos como perros. Entonces, me volvió a tirar a la calle. Me sacó desnuda, como por cinco cuadras, del brazo, hasta el parque, ahí me dejó, y desde ahí tuve que volver a empezar.
Y volver a empezar fue volver a la limosna, a la basura, a las esquinas. Ahí parió, en esas calles, y entonces decidió probar suerte. Dejó a sus hijos con una vecina de la que durante años fue su verdugo, y emprendió el viaje hacia Estados Unidos con otros cinco niños. Ahí es cuando, tras escuchar que este es un camino de muerte y vejaciones, tras ver a sus amigos mutilados, decidió quedarse. No sabe si fue un lunes o un miércoles cuando llegó al hotel Quijote.

“La mayoría empieza como meseras comunes. Luego se hacen ficheras y terminan prostituyéndose, generalmente llegan hasta ahí con engaños”, explica Flores una lógica que también se podía leer en el libro del investigador Rodolfo Casillas, “La trata de mujeres, adolescentes, niños y niñas en México, un estudio exploratorio en Tapachula”. En este texto también se establece el escandaloso rango de edad desde el que se prostituye a las niñas: “De 10 a 35 años, difícilmente de más. Aunque el problema de la trata se recrudece entre las que son menores de edad, principalmente las que tienen entre 11 y 16 años”.

Desde el restaurante del hotel Quijote Érika escuchaba propuestas.

—Llega un cabrón y me dice: “Vámonos, yo te consigo lugar en un bar, vas a ganar más”. Entonces si te apendejás, sí es un problema. Un montón de hombres te dicen eso: yo te alojo, te consigo papeles, te consigo trabajo, pero vas gastando en comida, transporte, hospedaje.

La bailarina hondureña se guarda sus detalles. Como la mayoría de testimonios de trata, se cuentan en tercera persona, y nunca se sabe si un relato de otra es un trozo de la autobiografía de la que habla. Incluso entre ellas la trata es un fantasma. Si le ocurrió, le ocurrió a otra.

Érika asegura que no se dejó engañar. “No me apendejé”. Que fue ella, por su propia voluntad, la que dejó el Quijote y se fue a un antro. Que aquella niña con un parto fresco se plantó frente a la dueña del local y le impuso sus reglas: “Yo vengo a trabajar de bailarina, pero no me vas a tener encerrada como a las demás. Yo no soy pendeja. Aquí trabajo cada noche, termina, y me pagan de una vez. Es que como me crié en la calle, sé defenderme”.
Entonces, hay que preguntar por las otras.

—¿Cómo tenían a esas otras mujeres?

—Estaban encerradas, no las dejaban salir. Solo un tiempo de comida les daban. El hombre que las llevó ahí les dijo: “Buena onda, vas a trabajar, pero tenés que pagar”. Es que la persona que te lleva pide un dinero por una al dueño del bar, y eso te lo va a sacar el del bar a ti. Te llevan a venderte, pues. A mí nunca me hicieron eso. A las demás sí, porque son pendejas.

Esta razón se repite como justificación de los testimonios: la culpa es de las que se dejan. Pero las que se dejan, como explica Flores, son muchachas inocentes, sin educación, que no saben de denunciar nada, que son fáciles de amenazar. ¡Si te escapás, llamo a Migración y te meten presa! “Es un problema de docilidad”, dice el guatemalteco. De 250 migrantes violadas que la OIM detectó en un proyecto de atención, solo 50 se dejaron asistir, no denunciar, sino ser asistidas médica y sicológicamente. El resto asumió que era inútil, que les volvería a pasar, que faltaba mucho camino.
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Casillas y Flores explican que las hondureñas y salvadoreñas se cotizan bien en estos negocios porque, a diferencia de las mexicanas de esta zona indígena del Soconusco chiapaneco o de las pequeñas mujeres morenas de la autóctona Guatemala, las primeras tienen cuerpos menos compactos y tez menos oscura.

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En una ocasión, recuerda Flores, mientras intentaba entrevistarse con estas mujeres, se acercó a una que hacía esquina en la plaza central de Tapachula. Le explicó que estaba recopilando entrevistas para su organización, que si podían hablar. La respuesta de la chica fue la de una persona bajo vigilancia. “No puedo, me pega mi patrón”, se excusó emulando con sus gestos la negociación con un cliente. Sonrisa, no, no, gracias, adiós.
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La segunda razón por la que las mujeres no huyen, explicaron los encargados de esa organización fronteriza, es la vergüenza. El pasado. Explicar dónde estuvieron. Y el miedo. Que les descubran su mentira. Flores lo explica con otro ejemplo, con una amenaza que circula en estos bares: “Sacan a una niña indígena de su tierra, le dicen que va a ser mesera, y la venden como prostituta. Le quitan sus documentos y le aseguran que si escapa, que si no obedece, contactarán a su familia y le mostrarán fotos de ella en las piernas de un hombre en el bar. Dile a una guatemalteca que toda su aldea se enterará de que no era mesera, sino prostituta, y pídele que se regrese. Verás que no quiere”.

Desde su última frase, los pequeños ojos negros de Keny dejan caer un hilo de lágrimas que se limpia con una servilleta y con un sutil movimiento que impide que se le corra el maquillaje.

—En estos años, ¿te has encontrado con mujeres que están a la fuerza?

—Han venido por su propia voluntad, porque ellas quieren. He escuchado comentarios de mujeres que las venden, pero cuando ya ven el lugar, se quedan. He hablado con algunas de ellas, y me dicen que se quedaron porque les ha gustado el dinero. Entonces es por su propia voluntad.

Otra vez el fantasma. Otra vez la fina red que hace que la trata no parezca trata. Culpa de la muchacha. Ella quiso quedarse. Los métodos de chantaje de los tratantes se camuflan como propuestas en las mentes de mujeres acostumbradas a sufrir y a ser valoradas como mercancía. Al final, nadie tiene la culpa. Las cosas son como son. Así han sido siempre.
Aspecto de una habitación de una joven que es explotada sexualmente en un prostíbulo de Chiapas, México.
La trata es confusa hasta para aquellos para los que no debería serla. En Tapachula está una de las oficinas de la Fiscalía Especial para Delitos contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevintra). Solo hay tres en todo México. Eso a pesar de que en un informe publicado el 2 de febrero de este año, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito aseguró que en México la negligencia de las autoridades y el escaso reconocimiento del crimen hacen que la trata sea un delito en aumento. Solo tres oficinas en un país de 31 estados, a pesar de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía registra que alrededor de 20,000 niños y niñas son esclavizados en explotación sexual en este país.

Aunque por convenios internacionales México debería haberlo hecho en 2003, no fue hasta septiembre de 2007 cuando entró en vigor una ley que contempla la trata como un delito y obliga a las autoridades a prevenirla. Sin embargo, a esa ley aún no la acompaña el reglamento que dicta cómo deben operar los perseguidores de ese crimen ni tampoco se ha creado la comisión intersectorial que debería dictar estas normas y crear un sistema de información.

Desde su despacho, David Tamayo, el “fiscal anti-trata” de Tapachula, la ciudad atestada de bares y de historias de niñas obligadas a actuar como mujeres en la cama con un desconocido, contestó con quejas y tibiezas.

—¿Qué tan común es que reciban casos de trata de centroamericanas?

—Han llegado muy pocos. Este tipo de delito casi no se denuncia, porque quienes intervienen, Migración, y otras instituciones, no los canalizan acá, las deportan, y se pierden las denuncias. Es un fenómeno preocupante, pero fantasmal, no se ve. Solo de cuatro asuntos hemos conocido.

—¿Y cuántos procesos han ganado?

—Están en proceso todos.

—¿Puedo hablar con un fiscal que lleve un caso?

—No, es confidencial.

—Siendo fiscalía, ¿no actúan de oficio?

—No. Solo se politizan las cosas. Nuestra tarea es la divulgación de la ley y la prevención. La policía es la que trata de ser operativa. A veces nos avisan, a veces no. Por la cuestión de fuga de información. Es otro problema que enfrentamos, nunca nos avisan de los operativos. Los grupos delictivos están incrustados en las policías.

—¿Son redes criminales bien organizadas?

—Es característico de los cárteles. Abarcan todos los delitos de orden federal: secuestro, narcotráfico, trata de personas. No conocemos concretamente qué grupo es el que está en esto. Es imposible identificarlos.
Y eso es una mentira rotunda. Uno de estos días visité en Ciudad Hidalgo, el municipio bañado por las aguas del río Suchiate, a un miembro de la alcaldía. Le comenté que buscaba historias de mujeres en prostitución, y accedió a llevarme a un bar llamado Las Nenitas. Enclavado entre callejuelas de tierra, a las 2 de la tarde solo dos mujeres estaban tras la barra. Tesa nos atendió. Era una guapísima hondureña, alta y morena, enfundada en botas de plataforma, un pantalón ceñido y una blusa escotada hasta el escándalo. En Las Nenitas, contó el funcionario, todas se prostituyen. Comenté a Tesa mi interés en hablar con ella, sin mencionar la palabra trata. Dijo que sí, que hablaría conmigo otro día, y me dejó un número de teléfono que nunca contestó.

Al salir del bar, el funcionario explicó que el dueño del antro era un zeta muy reconocido en Ciudad Hidalgo. O sea, un miembro de esa banda criminal que opera por independiente y como brazo armado del Cártel del Golfo. Que cómo sabía eso, le pregunté. Contestó que Ciudad Hidalgo era muy pequeña, y que el dueño siempre que sale, porta un fusil AR-15 y se hace acompañar por tres guardaespaldas armados. Dijo que en la ciudad esa banda controlaba la trata, enviaba gente a reclutar muchachas a Centroamérica y a veces secuestraban migrantes y las vendían a camioneros como material de usar y tirar. Por una noche. “No diga mi nombre, por favor”, fue lo último que dijo el funcionario.

Respecto a lo que argumentó el fiscal de que es imposible identificar a esas bandas, habría que agregar que hay una abismal diferencia entre querer y poder. Entre intentar y temer.

Son las 4 de la tarde, y Keny se levanta de la mesa y se calza un delantal para llevar cervezas a los clientes. Hoy hará doble turno. Más tarde dejará el pantalón, las chancletas y el delantal, y los cambiará por unas sandalias de plataforma negras y un chillón traje amarillo, con botones en un costado, para poder arrancárselo sobre la pista de baile.

Connie regresa al antro y se cruza con Keny cuando esta se aleja. “Qué ondas, vieja”, se saludan. Connie no trabaja de mesera. Lo suyo es la noche. Fichera y bailarina. ..........................

Dice que un compatriota suyo, un guatemalteco que trabajaba en esta zona como mesero, le dio la llave de salida. Le dio la idea para escapar de un mundo que ella quería dejar luego de ver la suerte que le espera a una joven de su edad en las calles de su barrio. Un mes antes de que hiciera la maleta rumbo a los prostíbulos de Tapachula, donde llegó primero, su hermano había caído muerto a media calle. Tres disparos. Era cobrador de una ruta de autobuses de la capital guatemalteca. Tenía 16 años y una pandilla lo quería reclutar. La Mara Salvatrucha, la pandilla más peligrosa del mundo según el FBI, le ofreció encargarse de extorsionar a los conductores de los autobuses. De ofrecerles seguridad a cambio de una cuota o inseguridad a cambio de su negativa. El hermano de Connie rechazó la propuesta. Ante la negativa, tres balazos: pecho, abdomen y cabeza.
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Mientras niños y niños caían abatidos por el plomo, su vida transcurría: su padre se emborrachaba cada noche y la acosaba, como hacía desde que ella tenía ocho años. Su madre, como Connie explica, se encargaba de “embarazarse y embarazarse”. Ella es la mayor de sus ocho hermanos.

Muchas niñas centroamericanas, explicaron los cónsules en Tapachula de El Salvador y Honduras, escapan de situaciones de marginalidad. De circunstancias que, traducidas a hechos, son el miedo a una pandilla o una vida familiar peor que la que podrían llevar como niñas de la calle. Son aquellas circunstancias que relativizan, que les permiten ver la prostitución, la violación, la trata, con los prismáticos de una realidad distorsionada. Una realidad donde los niños caen muertos por decenas, los padres son acosadores y los barrios, zonas de guerra.

Por eso, dentro de su mundo, Connie, que desde niña trabaja en prostíbulos, recorta la realidad y divide lo que le parece normal a lo que le parece inusual para responder a la pregunta de cuál es su peor recuerdo desde que llegó.

—Hubo un tiempo en que me fui a trabajar a Huixtla, a otro negocio de allá, y me detuvo Migración en Huehuetán. Me enfermé de los nervios, me dio depresión. Nunca había estado en un lugar así, con tanta gente. Era la única mujer entre tanto hombre, me acosaban. Eso es una prisión. El encargado de Migración me daba a entender que si yo le daba sexo, él me dejaba ir.

En Chiapas, según ha documentado la CNDH, ocurre que a veces las autoridades migratorias actúan como acosadores de las mujeres. ¿Quién quiere denunciar un caso de trata a un agente que te ofrece sexo a cambio de libertad? Y la negligencia no termina ahí. El Instituto Nacional de Migración, como ya explicaba el fiscal anti-trata, es el que muchas veces impide que estos testimonios de trata lleguen a un juzgado o a los cónsules.

El cónsul guatemalteco no quiso hablar del tema. Nelson Cuéllar, el salvadoreño, sí aceptó sentarse a explicar por qué hay cosas que aquí no funcionan. Dice que en sus tres años como funcionario en Tapachula solo ha visto dos casos de trata. Pero dice que en ambos, al final, frente al agente del Ministerio Público, eligieron no denunciar. Por lo demás, enterarse de la trata de blancas depende de la suerte, no de la cooperación de otros.

—Cuando hacen las redadas en centros de tolerancia no nos informan. Las repatrian a sus países. Migración debería de avisarnos antes de deportarlas, para entrevistarlas, ver si han sido víctimas. Pero las regresan como si fuera un migrante normal al que agarraron caminando. Es más, se maquilla todo por parte de ellos.
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Aunque sean migrantes que apenas han cruzado el río Suchiate, algunas de las centroamericanas que dan vida a estos prostíbulos son el sustento de sus familias. Por eso, explica Connie, “muchos niños y niñas de Guatemala se vienen con gente que llega allá a ofrecer a uno que van a ganar buen dinero”.

Así, niñas y niños. Nada más el pasado 13 de febrero, policías federales y miembros de Fevintra allanaron una casa en Tapachula. Adentro encontraron encerrados a 11 niños, todos en un cuarto maloliente donde dormían en lonas, sobre el piso. Las autoridades acusaron al dueño de la casa, un mexicano de 41 años, de obligarlos a trabajar hasta 14 horas en las calles, como su ejército de esclavos, en la venta de globos, cigarros y golosinas. Lo acusan también de negarles agua y comida, y de propinarles golpizas si no vendían lo suficiente.

Es hora de dejar ir a Connie. La hora estelar se acerca, y pronto tendrá que subir al escenario o sacar fichas a varios hombres.[.....]
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Antes de irse, Connie voltea a verme, y responde a una pregunta que al parecer quería que le hiciera. ¿A qué te dedicás ahora? ¿Qué harás en el futuro?

—Yo ya no me ocupo. Lo hice al principio, pero ya no, no me gusta. Y no pienso quedarme aquí. En unas semanas me voy. Mi novio me dice que él me va a sacar y que va a mantener a mi familia. No quiero que mis hijos me vean así.

Por desgracia, nada de eso pasará. Sé que Connie es una de las que se ocupa en el bar. Sé que hace solo unas noches entró al cuarto con un hombre y que lo volverá a hacer hoy. Y lamentablemente, cuando dijo lo que dijo, Connie no sabía que su novio la abandonaría unos días después.
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Mañana, con otros nombres, con otros hombres, la escena volverá a empezar en Calipso y en decenas de antros de la frontera. Las centroamericanas volverán a agitarse. Como lo hacen todas las noches, como lo hacen desde niñas.