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26 agosto 2011

Debate y Sentencia por sustracción de niña Heidy Saraí Batz Par

Este martes 16 de agosto de efectuó la audiencia de inicio del debate oral para dilucidar situación de Abner Ludwing Cifuentes Peralta y de Virgina Velásquez Revolorio en el caso que por trata de personas y sustracción de la menor Heidy Saraí Batz Par será ventilado en el Tribunal 2o de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Guatemala.
El 19 de agosto de 2011 en el Tribunal 9o de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, Abner Ludwing Cifuentes Peralta y Virgina Velásquez Revolorio fueron sentenciados a 12 años de prisión inconmutable. por la sustracción de la niña Heydí Saraí Batz Par de los brazos de su madre el 4 de Abril de 2006 en la colonia Prados de Villa Hermosa.

Antecedentes
El 4 de Abril de 2006 en la colonia Prados de Villa Hermosa, le fue sustraída a la señora Raquel Par Socop su menor hija de once meses de nacida, Heidy Saraí Batz Par, cuando una señora de nombre Ana Beatriz Vásquez quien se hacía acompañar de un joven de aproximadamente 19 años de edad, y, utilizando engaños, le invitó a una bebida gaseosa; doña Raquel se mareó e inmediatamente la señora Vásquez le ofrece ayuda y carga a la bebe. Cuando la señora Raquel Par se recupera de su estado de inconsciencia parcial, ya no se encuentra presente la señora Vásquez, ni su pequeña hija.

Una señora de ese barrio que se encontraba en la puerta de su casa, observó todo lo sucedido, y al ver a Raquel totalmente desubicada y llorando tratando de encontrar en donde estaba su hija, la auxilió y le dijo que la mujer que estaba con ella se la había llevado, subiéndose a un bus y que el joven de quien se hacía acompañar se había retirado del lugar en un taxi. Asimismo, le indicó que ella conocía a esa mujer y que su nombre era Thelma Velásquez, quien vivía allí mismo en el Sector 6 de Villa Hermosa I.
Abner Ludwing Cifuentes Peralta y Virgina Velásquez Revolorio
Doña Raquel Par durante casi tres meses estuvo buscando a su hija, poniendo denuncia en el MP de Villa Canales, en la PNC, llegaron a TeleDiario a que les ayudaran poniendo un aviso, y buscaron que en varios periódicos pusieran avisos similares. Doña Raquel hace ver que las autoridades no le pusieron toda la atención a su denuncia y aún así continuó luchando por buscar a su nena.

La señora Mayra, quien se convirtió en testigo dentro del caso, algunos días después de estos sucesos, salió de compras y al abordar un bus se encontró con la señora Thelma Velásquez llevando en brazos a la pequeña Heidy Saraí Batz Par.

Casualmente esta testigo pudo conocer uno de los avisos públicos en que se pedía información por Heidi Saraí y que fueron pegados en la calle por doña Raquel y su familia. Es así como tomó contacto con la señora Raquel Par y le traslada información sobre la niña y la persona que la llevaba.

En esas condiciones doña Raquel, que no conocía la ciudad y sin apoyo de alguna institución, logra ubicar la residencia de la sindicada Virgina Velásquez Revolorio. Prácticamente doña Raquel Par realizó una parte de la investigación y es así como el Ministerio Público y la PNC allanan la residencia de estas personas, sin resultados concretos. 

Pasado un año y 7 meses de la sustracción de la niña el 12 de noviembre del año 2007 se apersonaron a la Fundación Sobrevivientes, remitidos por el Ministerio Público.

Doña Raquel Par Socop presentó denuncia al Ministerio Público. Posteriormente en el MP le expusieron los registros migratorios de emisión de pasaporte, correspondientes al año 2007. Doña Raquel encontró en el expediente 900001448516, una foto de una menor con rasgos muy similares a los de su hija sustraída. La menor está identificada con el nombre de Kimberly Azucena Ocheltree.
Honorable Tribunal 2o de Sentencia Penal

Dentro de las investigaciones realizadas se ha determinado que a la menor le fue tramitado pasaporte, con fecha 14 de Noviembre 2007, encontrándose a su vez dictamen favorable de la Procuraduría General de la Nación, el cual fue emitido con fecha 13 de Julio de 2007. Este dictamen fue emitido cuando Mario Estuardo Gordillo Galindo fungía como Procurador General de la Nación. Sólo en 2007 se realizaron un aproximado de 2.577 adopciones de infantes, cifra que consta en los registros de la PGN.

En la base electrónica de movimiento migratorio no se encuentra salida de la menor, pero no se establece nada en relación a las salidas y entradas del país por fronteras terrestres ya que no existe archivo electrónico en estas fronteras.
Compartimos imágenes de la lucha que doña Raquel Par ha llevado a cabo en estos 5 años para lograr el regreso de su pequeña niña Heidy Sarái Batz Par.



A finales del 2008 se estableció por parte del Ministerio de Gobernación una recompensa para quien diera información sobre este caso sin que haya resultados positivos. Actualmente, no es certero determinar si efectivamente la menor identificada con el nombre de Kimberly Azucena Ocheltree, ya salió del país o se encuentra en él.

14 junio 2011

SENTENCIA EN EL CASO DEL ASESINATO DEL NIÑO KENETH ALEXIS LOPEZ AGUSTIN

"Creo que este es un caso emblemático en todos los sentidos. Los papás de Keneth son un ejemplo de fortaleza, ellos no se sentaron a llorar, sino lucharon por la justicia. Pero fueron más allá de esa lucha por la justicia. Empezaron una proceso de dar algo, de que esa muerte de su hijo no fuera por gusto, no fuera en vano. Y ellos empezaron la lucha por la ley AlbaKeneth y hoy por hoy los guatemaltecos, gracias al sacrificio de estas familias y a la muerte violenta tanto de Alba como de Keneth, hoy Guatemala cuenta con un instrumento legal que ha venido a salvar desde ya la vida de muchos niños y niñas de este país, y esperamos que sea un ejemplo que puedan recoger otros países de América Latina porque es la única ley que existe a nivel Latinoamericano.

Necesitamos que el Estado guatemalteco proporcione los recursos necesarios al Ministerio Público, a la Policía Nacional Civil, a la Procuraduría General de la Nación para que puedan cumplir con el mandato que la Constitución les dá y puedan investigar y puedan realizar a plenitud cada una de las acciones que la Ley AlbaKeneth establece para que nunca más tengamos que recoger el cadáver de un niño que ha sido reportado desaparecido en este país." [Norma Cruz]

Ver y escuchar declaraciones de Norma Cruz al finalizar la audiencia en que se dictó sentencia.












31 marzo 2011

EL PERSONAL DEL HOSPITAL MILITAR, MILITARES EN ACTIVO Y RETIRADOS, SUS ESPOSAS Y RESPONSABLES DE VARIAS CASAS CUNA PRIVADAS PARTICIPARON EN LA DESAPARICIÓN Y EN ADOPCIONES ILEGALES DE LOS NIÑOS DE LA GUERRA

Artículo elaborado con información recabada en edición electrónica de: diario "Prensa Libre" del 31 de marzo de 2011, "La Provincia" del Estado de Michoacán, México de fecha 30 demarzo de 2011 y nota publicada por la Agencia Guatemalteca de Noticias del 30 de marzo de 2011

El miércoles 30 de marzo de 2011 la Secretaría Presidencial de la Paz –Sepaz- presentó el informe “Niñez Desaparecida en Guatemala como parte de la Estrategia de la Guerra. Búsqueda, casos y efectos".

De acuerdo a lo expresado por Eddy Armas, actual Secretario Presidencial de la Paz, en la actualidad aún persisten muchas de las secuelas de la desaparición de niños, pues existen muchos padres que aún desconocen el paradero de sus hijos.

Según Armas, este informe también busca que los jóvenes puedan educarse y visibilizar lo ocurrido durante el conflicto armado interno y evitar que vuelva a suceder en el país.

Norma Cruz, Directora de la Fundación Sobrevivientes y una de las invitadas al acto, recordó que el trabajo para la recuperación de la memoria histórica no solamente debe contemplar la búsqueda de los casos, sino evolucionar el encuentro y concluir con la impartición de justicia. También comentó que se debe continuar la investigación de los casos de niños desaparecidos y someter a la justicia a los responsables.

Según Cruz, el personal del Hospital Militar, militares en activo y retirados, sus esposas y responsables de varias casas cuna privadas participaron en la desaparición y en adopciones ilegales de los niños de la guerra. Agregó que "Queremos saber qué pasó, cómo fue y quiénes son los autores. Todos conocemos los nombres de las víctimas y organizaciones que ayudan, pero debemos conocer los rostros de los responsables"

El informe cita que la Comisión Nacional de Búsqueda de Niñez Desaparecida en Guatemala detecta cuatro objetivos que las fuerzas represivas buscaban a través de la captura y desaparición de menores durante el conflicto armado.

Esos propósitos son terminar con la semilla de los futuros guerrilleros, obtención de información, atraer a los padres hacia los centros militares y capturarlos y tener niños disponibles para adopciones. Varias estructuras dentro del Ejército y de la extinta Policía Nacional –PN- montaron distintos sistemas para dar en adopción, convirtiéndose en una verdadera trata de personas.

Algunas cifras
Eddy Armas, expresó que el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, registra alrededor de 300 casos de niños desaparecidos, pero según otras investigaciones el número podría superar los 500.

El director de la Asociación ¿Dónde están las Niñas y los Niños?, Manuel Cedillo, expuso: "Tenemos documentados más de 600 casos, y 128 reencuentros desde el 2001".

18 marzo 2011

A CINCO AÑOS DE HABER SIDO ROBADAS PARA EL MERCADO DE LAS ADOPCIONES INTERNACIONALES, LA JUSTICIA NO LLEGA, Y SE IMPONE LA COMPLICIDAD DEL SISTEMA DE JUSTICIA


Hace cinco años, la vida cambio para Heidi, Arlen Escarleth y Angely, cuando fueron arrebatadas de los brazos de sus madres, para ser vendidas como objetos a redes internacionales de tráfico de niños y niñas para el mercado de adopciones internacionales.  Desde ese día sus madres han librado una lucha incansable, para dar con su paradero, para comprender que paso, quienes fueron los que las robaron, con el único objetivo de tenerlas de nuevo a su lado,  estas humildes mujeres han pasado hambre, frio, temor, desolación,  y en algunos momentos desesperanza.
Estas valientes mujeres pusieron al descubierto una realidad que venía dándose desde la época del conflicto armado interno, una realidad que estaba silenciada e invisibilizada, con su lucha contribuyeron a encontrar a otros niños y niñas que habían sido robados; como el caso de Jonathan Sol, las hermanitas Alvarado Yac, Zulamita, entre otros.  Así como su contribución a crear las condiciones propicias para la aprobación de la ley de adopciones,  la ley contra la violencia sexual, explotación y trata de personas, y conjuntamente con la experiencia vivida por los padres de Alba Michelle y Keneth se da vida al sistema de Alerta Alba-Keneth .
Si nos damos cuenta las victimas en este país han contribuido de muchas formas a tener avances, a cambio han recibido la indiferencia del sistema, sus perpetradores se encuentran libres, mientras ellas son prisioneras de su dolor.  A cinco años de luchar por la justicia, queremos reiterar como fundación y estoy segura que el pueblo de Guatemala se une a nosotras a mantener nuestro apoyo a su lucha por recuperar a sus hijas y por que los responsables sean llevados ante la justicia.

DEMANDAMOS:

1.- La participación activa de las autoridades de gobierno y de la Procuraduría General de la Nación en el proceso de recuperación de las menores.  Hasta el momento se ha jugado un papel marginal, no beligerante.

2.-Que el Ministerio público y a la CICIG a que inicien las investigaciones para establecer la participación de los Ex procuradores de la nación Mario Gordillo y Portillo Merlos ya que durante su período se procedió  a robar a las menores y pese a existir una denuncia en la PGN se procedió a autorizar su adopción y  posterior salida del país.  Así como la participación, que pudieran tener otros funcionarios de Estado tanto del ejecutivo del organismo judicial.

3.-A la Corte Suprema de Justicia,  a no permitir que las personas involucradas en el delito de trata de personas continúen burlando la justicia,  hasta el momento en el caso de la Sra. Loyda Rodríguez únicamente una persona guarda prisión, el resto se encuentra libre, interponiendo una serie de recursos que atrasan el esclarecimiento de los  hechos y la aplicación de justicia.  Pero además, ha existido negligencia por parte de los jueces al no realizar las actuaciones en los tiempos establecidos por la ley, tanto en lo penal como lo civil.   Consideramos que hasta el momento se ha actuado con imparcialidad, y no con independencia judicial.  Y les recordamos que ustedes fueron electos para garantizar la transparencia y el acceso a la justicia de la población guatemalteca.

4. Al Congreso de la República, urge que den paso a las propuestas de ley encaminadas a fortalecer la seguridad y la justicia en nuestro país, como la ley de Amparos, para evitar que se continúe haciendo uso indiscriminado de este recurso, que genera tanta impunidad.  Si de veras, hay compromiso con Guatemala ya no más interpelaciones y pongámonos a trabajar.

5. Exigimos que todo proceso de elección relacionado al Consejo Nacional de Adopciones, se realizase en el marco de la ley de Comisiones de Postulaciones, para garantizar la transparencia y el nombramiento de personas idóneas para integrar este órgano de tanta importancia

Por Ultimo hacemos un llamado al pueblo de Guatemala a mantener su solidaridad a través de una oración, un acto de presencia, o brindándonos información sobre los involucrados en estos casos, con doña Raquel, Loyda y Olga.

Agradecemos su solidaridad y los invitamos acompañarnos los días viernes de 8 a 12 a compartir una oración y ayuno, o bien a manifestar su solidaridad, en la plaza de los derechos humanos.  Los viernes 18, 25 de marzo y 1, 8 y 15 de abril, en e l marco de las actividades de la cuaresma.

Guatemala, 18 de marzo 2011.

 Para conocer detalles de cada caso sigue este enlace al sitio de Fundación Sobrevivientes

IMAGENES DE LA PROTESTA REALIZADA POR LAS MADRES DE ARLENE ESCARLETH LOPEZ LOPEZ, ANYELI LISETH HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ Y HEIDY SARAÍ BATZ PAR; ESTE 18 DE MARZO FRENTE A LA TORRE DE TRIBUNALES PARA DEMANDAR JUSTICIA










01 marzo 2011

LA FUNDACION SOBREVIVIENTES SE CONGRATULA CON LA LUCHA DEL PUEBLO ARGENTINO POR ESCLARECER Y SANCIONAR LOS HECHOS DEL PASADO, NUESTRA SOLIDARIDAD CON LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO

Nuevamente los ex dictadores Jorge Videla y Reynaldo Bignone volvieron a sentarse en el banquillo de los acusados, para ser juzgados por el robo sistemático de bebés durante la última dictadura en Argentina.

Junto a Videla y Bignone también están imputados por la sustracción de 34 hijos de personas desaparecidas los ex militares Antonio Vañek, Jorge Acosta, Santiago Riveros, Rubén Franco, Juan Antonio Azic y el médico Jorge Luis Magnacco.

La causa judicial se inició hace 14 años por pedido de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, que denunció un plan sistemático de apropiación de sus nietos por parte de los militares.

Videla y Bignone cumplen en la actualidad sendas condenas a prisión perpetua por distintas violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen de facto (1976-1983). Los demás acusados son juzgados en otros juicios por diferentes delitos de lesa humanidad o están encarcelados cumpliendo penas.

Al igual que en Argentina en Guatemala durante el conflicto armado interno se generó la política de desaparecer a niños y niñas hijos de personas capturadas, tanto en el área rural como urbana. Al igual que en Argentina en Guatemala, han acompañado los procesos de búsqueda organizaciones como : Donde Están los Niños y las Niñas –ANDEN-, La Liga guatemalteca de Higiene mental, el CIIDH, y el equipo de búsqueda de niñez desaparecida de la ODHAG quienes durante varios años han realizado grandes esfuerzos que han dado resultados positivos a favor de menores y familiares hoy encontrados, se han realizado 464 reencuentros.

Es de resaltar que en el caso de Guatemala en donde predomino la impunidad, las redes de traficantes de niños y niñas que tuvieron sus origines durante el conflicto armado, se fortalecieron y continuaron actuando desde la estructura del Estado,  de acuerdo a investigaciones más de 27 mil niños y niñas fueron sacadas en la etapa post conflicto, con destino al mercado de las adopciones internacionales.

Contrario a la experiencia Argentina en Guatemala los responsables de estos delitos de lesa humanidad están libres, ocupando cargos públicos en diferentes instituciones del Estado que tendrían bajo su responsabilidad garantizar no solo la protección de nuestra niñez, sino la aplicación de justicia.

En Guatemala se ha sumado el dolor de madres y padres de las desapariciones de niños y niñas del pasado con el dolor de las madres de los casos del presente, por eso la lucha de doña Olga López, Raquel Par y Loyda Rodríguez por recuperar a sus menores hijas que en este 2011 cumplen cinco años de haber sido sustraídas de sus hogares para venderlas a familias norteamericanas, es válida y necesita del apoyo de toda la sociedad guatemalteca, porque a través de su lucha es que conocimos la participación de las instituciones del Estado, es que se logro avanzar en localizar niños y niñas y se logro identificar las estructuras y modus operandi.  Sabemos donde están sus hijas, y el derecho que ellas tienen a conocer su historia, pero no ha existido colaboración de parte de los padres adoptivos ni las autoridades norteamericanas.

A nivel nacional el sistema de justicia sigue diciendo no a la justicia y se sigue encubriendo a los responsables, pero tenemos la certeza que al igual que en Argentina la justicia va hacer alcanzada, y el pueblo conocerá a los responsables y la verdad de lo ocurrido.

Guatemala, 1 de marzo del 2011.

24 enero 2011

EMILIO ESTRADA MANCILLA, HERMANO DE LA DIPUTADA MAURA ESTRADA (UNE), INVOLUCRADO EN ADOPCIONES ILEGALES

Fuente: Edición electrónica del diario "Prensa Libre" del 24 de enero de 2011
Una estadounidense presentó desde hace dos años en la Fiscalía General una denuncia contra una red que la estafó cuando intentaba adoptar a tres menores. Las pesquisas revelaron que en esa organización ilegal participan empleados públicos, abogados y médicos, entre ellos el hermano de una diputada del partido oficial (UNE)

Según lo estipula el expediente que se investiga en la Unidad contra Trata y Adopciones Ilegales, la norteamericana Susan Deborah Hibbss presentó la acción porque había pagado US$29 mil por los trámites iniciales para la adopción de tres menores, pero nunca se las entregaron.

Las autoridades han calculado que la madre adoptiva le había pedido por lo menos US$50 mil por cada menor.

Las pesquisas se siguen en el Juzgado Noveno de Primera Instancia Penal y se ha logrado determinar la participación de dos miembros de la banda.

Uno de ellos es el médico Gonzalo Emilio Estrada Mancilla, hermano de la diputada Maura Estrada, de la Unidad Nacional de la Esperanza y ex fiscal. [Emilio Estrada es ginecólogo según información disponible en internet.]

Según las investigaciones, Estrada rindió informes falsos de nacimiento de las menores.

Entre las evidencias en su contra está la prueba de grafotecnia realizada a su firma, que se comparó con las de los informes de nacimiento, lo cual demostró que se trata de la misma persona.

Para hoy se tiene previsto que el juez de la causa le escuche en su primera declaración.

Los fiscales lograron acreditar la vinculación familiar entre el médico y la legisladora.

Entre los implicados también figura Aldo Eduardo Maselli González, abogado que hizo los trámites para las adopciones, a quien le descubrieron varias irregularidades.

Contra este se espera que el Tribunal Séptimo de Sentencia fije la fecha para el inicio del debate.

Los investigadores explicaron que aún continúan las pesquisas porque falta establecer la participación de empleados de municipalidades, haladoras y personal de la Procuraduría General de la Nación (PGN).

Anomalías
Las autoridades detectaron que el trámite de adopción de las tres niñas era irregular porque la madre también era menor, pero poseía una cédula de vecindad falsa, emitida en la Costa Sur.

Con esta documentación se logró realizar informes, certificaciones y alteración de la identidad de las niñas. El trámite de la adopción comenzó en la PGN a través de Maselli.

Al revisar los casos se detectaron las alteraciones de toda la documentación e incluso la falsedad de los datos de la madre.

Las autoridades identificaron uno de los sanatorios usados por esta red, que estaría integrada por unas 15 personas.

25 diciembre 2010

AUMENTAN RESCATES DE NIÑOS POR MEDIO DE SISTEMA DE ALERTA "ALBA - KENETH"

Fuente: Edición electrónica del diario "Prensa Libre" del 25 de Diciembre de 2010
Por la periodista Sandra Valdéz
El número de niños rescatados luego de haber sido sustraídos ha aumentado en los últimos meses luego de la entrada en vigor de la ley Alba-keneth, que pretende la localización y resguardo inmediato de niños y adolescentes secuestrados o desaparecidos.
El panorama para la niñez guatemalteca se avista más alentador  desde  la entrada en vigor de la ley del Sistema de Alerta Alba-Keneth, cuyo objetivo es que el aparato estatal en conjunto con autoridades locales actúen con inmediatez al recibir denuncia de que un niño o adolescente está desaparecido.

La Procuraduría General de la Nación (PGN) dio a conocer que desde la puesta en marcha de esa normativa -13 de septiembre- hasta la fecha, han recibido 145 denuncias por robo de niños y adolescentes. Antes, los familiares de los niños desaparecidos debían esperar de 36 a 72 horas para que las autoridades iniciaran la búsqueda.

Para la Policía Nacional Civil (PNC) de la cifra indicada y tras efectuar las primeras averiguaciones se determinó que desaparecidos o robados fueron 20 niños y 88 adolescentes. De estos, se logró rescatar a 71, están pendientes de localización 37.

Anterior a la entrada en vigor de la ley, en agosto y septiembre de este año, 84 menores de edad habían sido sustraídos y únicamente se logró el rescate de 26.  De 58 aún se desconoce su paradero.

Según Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes, la cifra de casos ha dejado en evidencia que continúa el robo de niños, lo cual se esperaba que terminara con la Ley de Adopciones. También ha puesto en evidencia el uso de menores para pornografía y explotación sexual, según Cruz.

"La Ley nos ha permitido grandes avances; hemos tenido resultados positivos y debemos destacar la rapidez con que se ha actuado para el rescate de varios niños que habían sido robados", destacó el abogado Rodolfo Díaz, de Fundación Sobrevivientes.

Mayoría de casos son de adolescentes
De acuerdo con Magda Medina, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la mayoría de denuncias proviene de padres buscando a sus hijos adolescentes que han desaparecido.

"Estamos trabajando en la redacción de un reglamento para establecer los criterios de selección de la denuncia, debido a que muchas veces, los avisos se deben únicamente a problemas familiares o a la rebeldía de algunos adolescentes que se van con el amigo, la amiga,  el novio o la novia", refirió la experta.

Donald González, vocero de la PNC, afirmó que se asignó más agentes especializados para cumplir con las alertas de la ley Alba-Keneth.

Incentivan la denuncia
Un sábado por la mañana, la madre de Marjorie*, una bebé de apenas 28 días de nacida, se dirigió a la zona 1 para realizar trámites.  Cuando caminaba con su niña en brazos por la avenida Elena, dos mujeres la interceptaron y le arrebataron a su hija.

En ese momento la señora corrió a poner la denuncia y la activación del sistema de Alerta Alba-Keneth logró el rescate de la bebé, a las pocas horas de haber sido secuestrada.

"La niña  no ha sido devuelta a su madre debido a que tenía muy poco tiempo de nacida y de esa cuenta carecía de papeles de registro, pero las autoridades extrajeron una muestra de sangre a las dos para la prueba de ADN y así permitir que el juez pueda entregar a la bebé a su progenitora, en los próximos días", explicó el abogado de Sobrevivientes, quien agregó que la madre recibe apoyo psicológico de la fundación, con el apoyo de Unicef.

Sin embargo, la ley también ha permitido evidenciar otras formas de desaparecimiento de menores de edad. Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes, la cifra de casos ha dejado en evidencia que continúa el robo de niños, lo cual se esperaba que terminara con la Ley de Adopciones.
También ha puesto en evidencia el uso de menores para pornografía y explotación sexual, según Cruz.

Otro ejemplo de la necesidad de denuncia es el caso del padre biológico de dos niños, contra quien existía una medida de seguridad para no acercarse a ellos por maltrato infantil, se los arrebató a la madre. Luego desapareció con los hijos.

La progenitora presentó la denuncia y la alerta Alba-Keneth se activó.  A las pocas horas, el individuo llegó a la frontera con México, vía San Marcos, e intentó pasar al otro país con los niños, pero la Dirección General de Migración no se lo permitió debido a que ya había tenido información del hecho.  El señor fue detenido y los niños devueltos a la madre.

Producto de la vigencia de esta alerta temprana, también un niño de dos años secuestrado en Fraijanes, fue rescatado en Huehuetenango, donde los victimarios lo abandonaron.

"Sin el marco legal de Alba-keneth, es posible que los traficantes hubieran podido pasar la frontera y lo más probable es que jamás hubiéramos vuelto a saber del niño", comentó Medina.

¿Cómo surgió la alerta Alba-Keneth?
Esta iniciativa tiene su origen en la Alerta AMBER, creada en 1996 a raíz de que Amber Hagerman, una niña de nueve años que fue secuestraba mientras montaba bicicleta en Arlington, Texas (EE.UU) fue localizada sin vida.  El homicidio causó indignación en la comunidad y fueron los mismos habitantes quienes sugirieron a las autoridades que se emitieran alertas especiales a través de radios y medios de comunicación para ayudar a prevenir otros casos similares.
En Guatemala, el proyecto fue nombrado “Alba-Keneth” por la niña Alba Michelle España y Keneth Alexis López, dos menores de edad quienes fueron brutalmente asesinados luego de haber sido robados.

Alba Michelle España Díaz, tenía ocho años, vivía en el barrio La Barrera, Camotán, Chiquimula, desapareció el 14 de junio de 2007, justo un día antes de cumplir los 9.  Su cadáver fue localizado en estado deplorable. Sobrevivientes dice que si se le hubiese buscado inmediatamente, el desenlace hubiera sido otro.  Las agresoras Jesús y Mariana Interiano Recinos, confesaron que les habían ofrecido Q19 mil por la niña.  Se les condenó a 50 años de prisión.

Keneth Alexis López Agustín, de cuatro años, oriundo de Jalapa, desapareció el 16 de diciembre de 2009.  El 23 de ese mismo mes su cuerpo fue encontrado degollado y enterrado en el patio de una casa.  Hay dos personas encarceladas en espera de su juicio. Confesaron que les habían ofrecido Q10 mil por el niño. Su búsqueda por parte de las autoridades fue tardía.

31 octubre 2010

EL DOCTOR ME INYECTÓ Y ME DORMÍ. CUANDO DESPERTÉ, NO TENÍA MI ESTÓMAGO. PREGUNTÉ POR MI BEBÉ Y LA ENFERMERA NO ME CONTESTÓ...

ASÍ RECUERDA MILDRED CUANDO LE ARREBATARON A UNA DE SUS HIJAS.
ESTA MUJER, ORIGINARIA DE MAZATENANGO, GUATEMALA, VIVIÓ MESES DE ANGUSTIA CUANDO CON ENGAÑOS LE QUITARON A SUS NIÑAS.
Fuente: Edición electrónica del diario "La Prensa" de Honduras del 16 de junio de 2010 Era junio de 2007, la separación de su esposo le afectó y la obligó a trabajar para mantener a su hija Ana Cristina y al bebé que ya tenía dos meses de gestación.
Lavaba, planchaba y aseaba casas para obtener algunos quetzales y comprar la leche de las niñas.

Su historia conmueve. La crueldad que padeció es una radiografía de lo que viven madres guatemaltecas, hondureñas, salvadoreñas y nicaragüenses que al igual que Mildred han sido víctimas de las redes de trata.

Mildred accedió a hablar con LA PRENSA y relató cómo le arrebataron a sus dos hijas.

La historia
Una tarde, Midred salió de su casa en Mazatenango sin imaginar que su vida cambiaría por completo. Cuando caminaba por el pueblo, una muchacha se le acercó a platicar.

La mujer trató a Mildred con mucha amabilidad y entre otras cosas le dijo que le tenía listo un trabajo donde le darían techo y comida mientras salía de su embarazo.

“La primera vez no lo acepté, le dije que no y al final me convenció. Nos pusimos de acuerdo para que me fueran a traer y ese mismo día a las siete de la noche llegaron varios carros y nos trasladaron hacia Villa Canales.

Al principio me trataban bien y cuidaban a mi hija. Cuando había pasado un mes, noté que le tomaban muchas fotos a Ana Cristina, entonces de 5 años. No decía nada, pero no me gustaba el interés que se notaba que tenían con la nena.

Yo ayudaba con la limpieza de la casa, era la doméstica.

Un día, Sabrina me pidió que les diera a Ana Cristina. Ella me decía que una señora mayor la podía cuidar mientras yo salía del embarazo.

Me prometía que a cambio me ayudarían y de esa forma no tenía que preocuparme porque después me iban a dar un trabajo.

Como no les decía que sí, me empezaron a presionar y fue cuando me dijeron que tenía que pagar por la comida y la casa que me daban.

Yo no les daba a mi hija. No podía y por eso, aunque estaba ya con cinco meses de embarazo, me negaron la comida y con tanta presión acepté y les dije que les daría a la niña si me aseguraban que estaría bien.

Al siguiente día me llevaron unos papeles para que los firmara. Con dolor accedí. Pensé que era lo mejor que podía hacer; estaba sin dinero, un niño por nacer y sin trabajo.

Me llevaron a San Juan Sacatepéquez porque allí entregarían la niña.

Llegamos y salió una señora de nombre Connie. Muy amablemente me dijo que la niña iba a estar bien y que no le faltaría nada.

Me sacaron las hojas para que firmara, les pregunté para qué y me dijeron que era para que la Policía se asegurara de que Ana Cristina estaba bajo su cuidado. Que era sólo para no tener problemas cuando pasara algún operativo.

Lloré cuando dejé a mi niña. Tenía un presentimiento, pero nada podía hacer.

A la hora regresamos. Yo seguía llorando y ellos me dijeron que no llorara porque la Policía nos podía parar en el carro.

El dolor por separarme de la niña era grande, pero me consolaba porque me dijeron que me la devolverían”.

“Me sacaron a mi hija”
“A los dos meses de haber perdido a Ana Cristina, amanecí con hemorragia y me llevaron a un sanatorio en Petapa.

El doctor que me atendió me inyectó y me dormí. Cuando desperté me sentía rara. Mi sorpresa fue al verme que no tenía mi estómago.

Preguntaba por mi bebé y la enfermera no me contestaba. Apenas me dijo que había tenido una niña y que estaba bien.

Le pedí verla y me dijo que no se podía porque estaba enferma de un pulmón. Claro, me la habían sacado antes de cumplir los nueve meses de embarazo.

No vi a mi hija. Me sacaron al siguiente día del hospital a pesar de que les exigía que me la devolvieran.

Regresé a la casa a seguir sirviendo, pero mi desesperación iba en aumento. Al verme engañada y sola, agarré un cuchillo. Yo quería matarme; era lo único que podía quitarme el dolor. No podía creer lo tonta que había sido. Una de las muchachas de la casa evitó que me matara.

Pasaron los meses y me mantuvieron encerrada hasta que decidí salirme de la casa y lo logré el 11 de noviembre de 2007.

Sabía que afuera encontraría la forma de ver a mis hijas. Pasé meses vigilando y buscando hasta que un año después logré ver a Connie, la mujer que me arrebató a Ana Cristina, ella tenía a mis dos niñas.

Entraron en una casa en una residencial, ella y dos hombres. Sin pensarlo, me metí en la casa y cuando me vieron, ella les gritó a los hombres y ellos me golpearon y me sacaron.

Me pusieron una pistola en la cabeza, me metieron en una camioneta y me llevaron a San Miguel. Me dijeron tenía que dar el nombre de la persona que me había dado la dirección y me amenazaron con matar a mis niñas”.

El rescate
Los esfuerzos de Mildred no fueron en vano. A pesar de las amenazas, decidió interponer la denuncia. El apoyo de las organizaciones no gubernamentales fue el escudo que encontró la madre para tomar valor.

En un operativo policial fue posible capturar a las personas que bajo engaños le quitaron a sus hijas.

Las menores fueron rescatadas gracias a la información proporcionada por los robaniños y fueron halladas en una casa en la zona residencial en San Miguel, Petapa, en Guatemala. Las niñas no habían sido vendidas y eso facilitó que el reencuentro entre madre e hijas fuera rápido.

Aún así, las pequeñas pasaron cuatro meses en una casa refugio del Estado, hasta que Mildred logró comprobar que era la madre biológica. Finalmente pudo volver a tenerlas con ella en agosto de 2009.

Este caso tuvo un final feliz, pero la mayoría de madres que padecen el trauma del robo de un hijo no tienen la misma suerte y viven con la angustia permanente de no saber qué pasó con sus hijos.

Mildred ahora trata de comenzar de nuevo su vida. Ha cambiado de domicilio, toma precauciones y disfruta de sus pequeñas, sin olvidar la marca que las redes de trata dejaron en su vida.

Los delitos que se tipificaron a los dos detenidos, Lilian Galindo y Mirla Sabrina Donis, en este caso fueron sustracción agravada y trata de personas. El expediente se encuentra en el Tribunal Primero de Sentencia Penal Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del municipio de Mixco, Guatemala.

18 septiembre 2010

LOS NIÑOS TIENEN PRECIO Y SI SON RECIEN NACIDOS LA PAGA ES MEJOR

SEGÚN UNICEF, CERCA DE 1.2 MILLONES DE NIÑOS SON TRAFICADOS CADA AÑO EN EL MUNDO EN UN NEGOCIO QUE DEJA UNOS DIEZ MIL MILLONES DE DÓLARES EN GANANCIAS, EL TERCERO MÁS LUCRATIVO DESPUÉS DEL TRÁFICO DE ARMAS Y DROGAS.
Guatemala es el cuarto proveedor de bebés del mundo después de China, Rusia y Corea del Sur e incluso “exporta” más bebés per cápita que cualquier otra nación.

Existen denuncias de que estas redes de trata aparte de someter a explotación sexual a jovencitas, menores de edad, las obligan a quedar embarazadas para quedarse con sus hijos. Se estima que el precio por cada niño va de diez mil a 35,000 dólares.

Los delincuentes documentan con nueva identidad a los recién nacidos y proceden a venderlos a través de adopciones ilegales. Centroamérica es la región del continente más afectada por este negocio. Las fronteras son muy permeables y hay una red bien organizada de gente que facilita el trasiego de niños y adolescentes.

Búsqueda de las víctimas
Con las restricciones impuestas desde 2008 en la Ley de Adopciones de Guatemala, los traficantes han generado nuevas formas y mecanismos para mantener el comercio de menores.

El perfil preferido es de adolescentes entre 14 y 17 años, jóvenes que sufren abandono familiar y decepciones amorosas. Así son presas fáciles. Si están embarazadas, facilita el negocio.

En estos casos no hay denuncias porque las menores son amenazadas de muerte, están solas, no tienen familia y sus casos quedan en el anonimato.

“Vine porque me dijeron que trabajaría en una cafetería y necesitaba el dinero porque estaba con dos meses de embarazo, pero me trajeron a este burdel y cuando tuve mi niño me dijeron que había muerto. Traté de resignarme, pero mi compañera me dijo que no se murió, que lo vendieron” recordó Liliam, una hondureña de 17 años originaria de Atlántida. Ella trabaja en un bar de la zona 7 de Ciudad de Guatemala.

Organización
“Me traía un ‘pollero’. Cuando llegamos a Agua Caliente me dijo que había que reportarnos en Migración. Me habían dicho que no hay que reportarse en la aduana, pero a mí el de Migración me quitó los papeles y el poco dinero que traía. Ya sin plata, el mismo ‘pollero’ me ofreció chamba y tuve que trabajar en un bar en Chiquimula. Me embaracé teniendo 16 años… le di mi niño a la dueña. Nunca más lo volví a ver”, cuenta Luisa, 17 años, originaria de San Pedro Sula.

Se ha detectado complicidad en los sistemas migratorios de los países, donde las adolescentes pasan en las fronteras de El Salvador y Honduras sin ningún problema.

Un informe de la Fundación Sobrevivientes señala que se han detectado viviendas adonde están concentradas todas las madres solteras. Incluso publican anuncios para que lleguen a estos lugares, les ofrecen cuidarlas los nueve meses y cuando están en esos lugares son explotadas sexualmente.

Las estructuras de abogados siguen desempeñando un papel importante, en el pasado fueron claves para dar el acta notarial y adoptar. Ahora la nueva ley da la potestad a los jueces.

Rosita, una hondureña de Tela, es el mejor ejemplo: tuvo a su niño en Guatemala y como estaba enfermo, una abogada le prometió ayuda a cambio de que firmara papeles.

Ella creyó y aceptó. Su ingenuidad fue su pecado y lo que hizo fue autorizar al abogado para dar a su hijo en adopción.

Al perder a sus hijos, las víctimas hondureñas y salvadoreñas se ven solas, nadie hace nada por ellas, se resignan y continúan bajo el dominio de las redes de trata.

Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes manifestó: “No todas las víctimas logran el apoyo en el momento de su desgracia. Muchas no vienen a la Fundación para que las apoyemos porque no saben que existimos y acuden directamente a las autoridades. Eso nos limita porque no vemos estadísticas elevadas y hasta que alguien les informa de nosotras vienen aquí”.

Vacío de identidad
“Tenemos un vacío de identidad, no tenemos o no se puede decir si un niño es de Guatemala o de otro país. Hemos documentado casos de pequeños robados en Honduras, El Salvador y Nicaragua, donde se les da un proceso de búsqueda. Los traen a territorio guatemalteco, buscan un médico o un sanatorio, le dan un nombre, una madre y un padre y tienen una nueva identidad”, manifestó Cruz.

A través del trabajo de investigación de esta fundación en Guatemala identificaron a personas involucradas en la legalización de menores, desde la comadrona, el médico o el sanatorio de ese país, que extienden una boleta de nacimiento para constar que el infante es legal.

A estos se suman los registradores civiles de municipios donde se adulteran las partidas de nacimiento.

“En los jueces es donde puede estar el vacío de legalidad porque se está delegando en familias sustitutas el cuidado de los niños y en algunos casos las familias sustitutas son familias extranjeras.” Es un hecho que “persiste la misma estructura del crimen organizado que generó todo un mercado internacional donde el país exportó entre 5,000 y 6,000 niños” manifestó Norma Cruz.

CASO DE BEBÉS RESCATADOS EN EL DEPARTAMENTO DE ZACAPA, GUATEMALA
LAS MADRES TRABAJABAN EN UN BAR Y FUERON RECLUTADAS Y EMBARAZADAS POR EL HIJO DE LA DUEÑA PARA DESPUÉS ARREBATARLES A SUS HIJOS Y NEGOCIAR CON ELLOS.
Eran las cuatro de la tarde del 8 de mayo de 2010 cuando un fuerte contingente policial llegó al bar Daiquirí, en la zona 1 de Zacapa. Alguien había denunciado que dos muchachas hondureñas estaban atrapadas allí con sus hijas. Además, investigaciones revelaban que en los bares y centros de prostitución había menores de edad de entre 14 y 16 años, de varias nacionalidades.

Representantes de Migración verificaron la nacionalidad de las jóvenes que laboraban en el antro; en total, fueron cinco muchachas las que se encontraban en el interior, entre hondureñas, salvadoreñas y nicaragüenses.

Cuando la Policía ingresó a los dormitorios encontró a dos hondureñas que guardaban reposo en cama. Hace menos de una semana habían dado a luz.

Las jóvenes entregaron sus documentos de identidad. La primera fue identificada como María Esther Núñez Sierra, de 23 años, originaria de Jutiapa, Atlántida; a su lado, en otra cama, descansaba Marcia Ninoska Chinchilla, de 19, quien se limitó a decir que era de Honduras.

Las bebés, de 5 y 6 días de nacidas, iban a ser vendidas por 10 mil dólares
Ante el silencio de las hondureñas, los agentes ingresaron al cuarto contiguo donde encontraron a las niñas de 5 y 6 días de nacidas.

De inmediato, la dueña del bar, identificada como Norma Arcely Castañeda, intervino asegurando que las pequeñas eran de ella.

Las autoridades presentes retomaron el interrogatorio con las hondureñas. Finalmente una de llas declaró que:

“Salí embarazada, el padre de mi niña es el hijo de la dueña del bar. Tengo tres años de estar aquí. Me llevaron al hospital de Zacapa donde di a luz a mi hija, la he estado amamantando, pero es la señora quien la cuida”.

La segunda de las hondureñas, “… Al principio negaba que el hijo de la dueña del bar fuera el padre, pero al final aceptó que éste las había embarazado a las dos. Esto nos obligó a profundizar en la investigación”.

“Encontramos en el bar a las recién nacidas, hijas de las hondureñas que estaban siendo explotadas sexualmente. Las investigaciones que tenemos hasta el momento revelan que esta gente ha venido embarazando a las jóvenes para posteriormente vender a los niños”, explicó uno de los agentes de investigación que participó en el operativo.
La dueña del bar, confabulada con su hijo, reclutaba a las adolescentes. Cuando las muchachas eran contratadas en el bar, eran abusadas por el hijo de ésta, quien las embarazaba para después vender a los niños.

Según el dato proporcionado por las autoridades, los tratantes recibirían diez mil dólares por las bebés.
Mynor Pinto, fiscal de la Unidad de Trata del Ministerio Público, declaró que “hora hemos pedido una prueba anticipada en este caso porque el temor es que si las dos hondureñas se ven amenazadas, después no quieran declarar. Si eso ocurriera, el caso se nos cae, pero confiamos en que éste es el inicio para poder identificar con claridad a estas redes y el destino de los infantes en venta”.

Las bebés iban a ser comercializadas. No es un tema de adopción sino de comercio de niños.
Como medida preventiva, las autoridades separaron a las madres de sus hijas. Según Pinto, no está claro cuál es el papel de las madres en el caso.
“Se decidió que las madres de las niñas fueran llevadas al albergue de Migración mientras se define su estatus legal y se hacen las investigaciones para determinar si ellas fueron víctimas de los dueños del bar o si en complicidad con éstos pretendían la venta de las niñas. Las bebés están bajo el cuidado de la Procuraduría General de la Nación”, aseguró el fiscal.

La decisión generó el rechazo de organizaciones de apoyo a migrantes que calificaron de inhumana la acción promovida por la Unidad de Trata.

“Aunque se les rescató, el procedimiento fue inhumano. Las separan y las madres estaban dando de lactar a sus hijas.

Tiene que haber investigación, pero se debió garantizar que continuaran juntas. Sí se ha establecido que los bebés iban a ser comercializados, pero aquí no es un tema de adopción, sino de comercio de niños.

CON ADN FALSOS “LEGALIZAN” A BEBÉS HONDUREÑOS
“SI SE ESTÁ REGISTRANDO EL ROBO DE MENORES NO ES CON VÍAS DE ADOPCIÓN SINO PARA OTROS ILÍCITOS. SE ESTÁ EVOLUCIONANDO DE MANERA QUE AHORA LOS NIÑOS PUDIERAN ESTAR SIENDO UTILIZADOS PARA PORNOGRAFÍA INFANTIL, PARA PROSTITUCIÓN INFANTIL, TRABAJOS, Y NO QUEREMOS PENSAR EN EL TRÁFICO DE ÓRGANOS”

Según denunció la Fundación Sobrevivientes se han descubierto niños con tres y hasta cuatro identidades, las víctimas más frecuentes son pequeños entre uno y tres años, aunque los recién nacidos valen más.

Lo que las autoridades del Registro Nacional de las Personas en Guatemala aseguran que es la solución, podría no serlo. Desde 2009, la ley estableció un documento de identidad único, que ya no se emite en los municipios, sino que se centralizó en la capital, con el fin de evitar estas anomalías.

Sin embargo, la Fundación Sobrevivientes asegura que las estructuras criminales dedicadas a la venta de menores montaron su nuevo modus operandi para dar una nueva identidad.

“Tener una nueva identidad para los niños centroamericanos es de lo más fácil”, afirmó Norma Cruz, de Fundación Sobrevivientes.

Jaime Tecú, del Consejo Nacional de Adopciones, explicó que  “para evitar el rastro de los menores los inscriben con otra identidad. Cuando eso sucede, a quienes los buscan se les hace imposible localizarlos, pues ya no es la misma persona, le han cambiado sus documentos.” Agregó que los sistemas de registro de los países de Centroamérica son débiles y permiten la falsificación de documentos.

Robo para otros ilícitos
Lo que preocupa a las autoridades del Consejo Nacional de Adopciones es que si la nueva ley ahora tiene un control más minucioso para entregar a los niños en adopción no es congruente que el robo de menores siga creciendo.

“Si se está registrando el robo de menores no es con vías de adopción sino para otros ilícitos. Se está evolucionando de manera que ahora los niños pudieran estar siendo utilizados para pornografía infantil, para prostitución infantil, trabajos, y no queremos pensar en el tráfico de órganos”.

Alteración del ADN
Una madre guatemalteca se presta al negocio como garantía del proceso y da su ADN para las pruebas de legitimidad de su supuesto hijo. Pero se ha comprobado que aunque llevan al niño a ser “dado en adopción” al laboratorio para la toma de muestra no es a él a quien le sacan la muestra de ADN, es a un verdadero hijo de ella, para que la muestra dé positivo.

Así el proceso de legalidad se acredita, se evitan problemas y la madre que ha participado en el engaño gana mil quinientos dólares por ese procedimiento. El bebé que ha sido robado adquiere una identidad falsa y es la manera perfecta para que muchos menores robados no puedan ser ubicados y se les pueda reclamar.

Con eso la persona que aparece como madre asegura que es la que ha dado a luz a ese menor robado y obtiene una constancia médica que la legitima como la madre y está lista para ir al Registro Civil de la localidad e inscribir al niño. Con los documentos de identidad, los menores quedan a merced de las redes que deciden cuál será su destino.

Con información de reportaje del diario hondureño “El Heraldo” del 14, 15 y 16 de junio de 2010.
http://www.laprensa.hn/Apertura/Ediciones/2010/06/14/Noticias/Tratantes-estan-a-la-caza-de-bebes-hondurenos
http://www.laprensa.hn/Apertura/Ediciones/2010/06/15/Noticias/Con-ADN-falsos-legalizan-a-bebes-hondurenos
http://www.laprensa.hn/Apertura/Ediciones/2010/06/16/Noticias/Policia-rescata-a-bebes-hondurenas-en-Zacapa

17 agosto 2010

TRES MINUTOS PARA ROBARSE A UN RECIEN NACIDO

Por: Paola Hurtado phurtado@elperiodico.com.gt
Fuente de texto y fotografías: Edición electrónica de diario "elPeriódico" del 15 de agosto de 2010. [http://www.elperiodico.com.gt/es/20100815/domingo/169788/]

     
La mujer salió por la puerta grande, con el recién nacido debajo del suéter, casi corriendo. Es la última imagen que la cámara captó: la del guardia que le abre la reja y la ladrona que escapa a zancadas. Desde entonces no se sabe nada de ella ni del niño.

El robo ocurrió el domingo 6 de junio de 2010 en la sala de maternidad del hospital Roosevelt. Una mujer vestida de enfermera le pide a una madre que le dé a su bebé para ponerle una vacuna. La madre le entrega al niño y se sienta a esperar. La ladrona sale por la emergencia de la maternidad, ya sin el uniforme, y desaparece para siempre.

La Policía detuvo anteayer al guardia que le abrió la puerta sin interrogarla ni registrarla. También aprehendió a la supervisora que tenía bajo su responsabilidad el servicio de enfermeras.

Hay detrás una investigación de dos meses y un expediente de más de mil hojas. Hay testimonios de personas que aquel día vieron a la mujer pasearse por el hospital. Hay una secuencia de videos en los que ella aparece con suéter, con uniforme, con blusa roja, en distintas horas y lugares. Hay una foto robot, informes, declaraciones y listados, pero no hay una sola pista de quién es la ladrona y de dónde puede estar el niño. Un niño que no alcanzó a tener nombre y al que sus padres cargaron tan sólo por algunas horas.

El caso generó mucho revuelo en el hospital Roosevelt, pero se mantuvo en reserva hasta esta semana. Hace varios años que no desaparecía un niño ahí. O al menos así. El robo más reciente que recuerda el personal es el de un menor raptado por una visitante. Apareció dos meses después y la mujer fue arrestada. Hace algunos años también hubo una confusión de recién nacidos: una madre iba a llevarse al niño equivocado, sin embargo, aclararon el malentendido a tiempo.

Pero un robo como este es la primera vez que sucede. [Fundación Sobrevivientes constató que ya en el año 2007 había denuncias de este tipo de crímenes, ver información completa] Es lo que recuerda la memoria colectiva del Roosevelt, uno de los 2 hospitales de referencia nacional por donde transitan 10 mil personas diarias. Una de ellas franqueó aquel día, sin ningún problema, los pocos controles de seguridad y evidenció lo fácil que es robarse a un niño, por la puerta grande, en menos de 3 minutos.

María Leticia Ispaché Reyes, de 28 años, su esposo, Hugo Adalberto Báchez Trigueros, un albañil de 30 años junto a su primer hijo en la precaria vivienda en que residen.

Sábado 5 de junio, 10:00 de la noche
María Leticia Ispaché Reyes, de 28 años, entra a la emergencia del hospital Roosevelt con dolores de parto. Ha llegado en ambulancia, desde una aldea de San José Pinula. La acompaña su marido, Hugo Adalberto Báchez Trigueros, un albañil de 30 años. Leticia da a luz a las 11:22 de la noche a un niño de 6 libras y 3 onzas que midió 52 centímetros. Fue un parto normal. A la 1 de la madrugada lo conoce: se lo llevan ya bañado, para que lo amamante. Ella lo revisa todo: le nota las manos largas y delgadas, el cabello y las cejas ralos. Y nota que tiene la boca como la de su primer hijo, de 3 años: un piquito en forma de corazón. Ambos se quedan dormidos hasta que amanece.

Domingo 6 de junio,
5:00 de la mañana
Una mujer joven, de aproximadamente un metro y medio de estatura, con el pelo teñido y figura rellena entra sola a la emergencia de la maternidad del Roosevelt, a las 5:02 de la mañana. Le cuelga un bolso grande y pesado del brazo izquierdo y debajo del suéter de lana se le nota una blusa celeste, estilo filipina, como la de las enfermeras.

Entra sin que nadie se lo impida. Se pasea por los pasillos oscuros y silenciosos y sale por el mismo lugar 9 minutos después.

Hugo Báchez ingresa casi al mismo tiempo, a las 5:22, por la misma puerta, a pedir información sobre su esposa. Pasó toda la noche en las afueras del hospital, cabeceando, durmiendo a ratos. Le indican que el niño está bien y que la hora de visita empieza a las 9:00 de la mañana.

6:21 horas
La mujer de suéter trata de ingresar por otro lugar: por la puerta principal del Roosevelt. El guardia, desparramado en su silla, le dice que no.

A las 6:55 regresa a la maternidad y vuelve a entrar. Es la tercera vez en el día que lo hace. Ya se ocultó la filipina dentro del pantalón. Se queda una hora dentro del hospital. Hora y media después ingresa por cuarta vez. Camina con la misma libertad. Es la hora de las visitas en el primer nivel. En la siguiente imagen aparece sin suéter, con la filipina celeste. Parece una enfermera.

Mediodía
Leticia se queda con su hijo toda la mañana. El bebé está envuelto en una colcha blanca con muñequitos. Está desnudo, sólo lo viste un pañal desechable. Su tía Flora le llevará la ropa al niño: prendas que estrenó años atrás Huguito, el hijo mayor de Leticia.

A media mañana Hugo, el padre, los entra a ver y conoce al niño. Lo carga un ratito, pero permanece en la sala de visitas más de una hora. Sale a buscar a la tía Flora y regresa solo a la 1:27 de la tarde. La tía aún va en camino, le explica a su mujer. Hugo propone que se lleven al niño así, con la colchita del hospital y Leticia se niega. Lo manda a conseguirle ropa. Hugo sale presuroso del hospital.

13:42
Mientras Hugo y Leticia conversaban sobre qué hacer con la ropa, la mujer de filipina celeste atraviesa, una vez más, el pasillo. Hugo sale a comprar la pijama a las 13:42 horas y de inmediato la falsa enfermera se le acerca a Leticia y le pregunta si ya vacunaron al bebé. Ella responde que no. “Préstemelo, lo voy a llevar a que lo vacunen”. Leticia le explica que ya le dieron de alta, que sólo está esperando a su esposo. “Esto no tarda, no se preocupe, ya se lo traigo”. La convence.

El bebé está dormido, pero abre los ojos cuando cambia de brazos. Es la última vez que lo ve su madre. La mujer camina hacia la emergencia de maternidad y a las 13:45 cruza la puerta con el bebé oculto debajo del suéter.

Veinte segundos después, el guardia, que acaba de colgar una llamada hecha desde la maternidad y otra llamada por celular, abre la puerta y sin cruzar palabras ni miradas, le abre la puerta.

A las 13:48, Hugo regresa con una pijamita verde en la mochila por la que pagó Q10. Esperarán a la falsa enfermera hasta que comiencen a preocuparse.

Le preguntarán a las otras enfermeras por el bebé y ellas responderán alarmadas que nadie está poniendo vacunas ahí, que por qué dieron al niño, que avisen a seguridad, que hay que buscarlo. La primera alerta se emitirá a las 14:40 horas, 55 minutos después de que la mujer de rojo salió corriendo con el niño.

En su declaración del 6 de junio de 2010, Leticia Ispaché describió así a la mujer que se llevó a su hijo recién nacido.
¿Por dónde empezar?
El 6 de junio había 41 mujeres internadas en la maternidad del Roosevelt. Leticia estaba en el primer piso, con 19 parturientas más. Había 100 enfermeras: 43 de ellas en el turno de la mañana; 23 médicos residentes; 20 agentes de seguridad y 5 empleados de limpieza. Casi 200 personas en total.

¿Por dónde empezar a investigar? Durante 15 días ininterrumpidos un equipo de la Unidad de Trata de Personas del Ministerio Público (MP) se sumergió en los pasillos del Roosevelt para encontrar pistas. La primera revisión de las cámaras no arrojó pistas. Tras una búsqueda minuciosa del operador de las cámaras, empezó a aparecer la mujer en uno y otro vídeo, a distintas horas.

El personal del hospital también comenzó a hablar. “Yo vi a una señora con filipina y pantalón beige y una bolsa negra, como de mercado”, refirió una enfermera. “Yo la vi hablando con mi compañera M.”, declaró otra a los investigadores. Y M.lo reconoció: “Vi a la mujer y me dio duda. Le pregunté a quién buscaba y respondió que a la paciente de la cama 16. Le indiqué que la visita finalizaba a las 12:00 horas y que por favor se saliera”. R., otra enfermera auxiliar, también la vio: “tenía el pelo liso, corto, gordita, morena”, la describió. Sin embargo, ninguna alertó a la seguridad del edificio.

Tres cosas coincidieron aquel domingo a las 13:30 horas: el egreso de las madres y sus hijos, el cambio de turno de las enfermeras auxiliares y el robo del bebé. La que raptó al niño conocía el hospital: sus entradas y salidas, sus horarios y debilidades. “Esto fue un hecho premeditado y no lo hizo una sola persona: fue una red”, opina el director ejecutivo del Roosevelt, Héctor Danilo Barrios Contreras. Él asumió el cargo en diciembre pasado, pero fue Director Técnico por 3 años. “Es la primera vez que esto pasa, agarró en fly a medio mundo”, asegura.

El hospital Roosevelt es considerado el más grande del país. Es una suerte de ciudadela de 32 manzanas que alberga a 9 mil 300 pacientes y emplea a más de 3 mil personas. Se calcula que por cada paciente llegan 4 visitantes. Sumados los proveedores, bomberos, periodistas y voluntarios, el hospital mantiene un flujo diario superior a 10 mil personas.

Un estudio realizado por la seguridad interna del hospital detectó en 2004 que se necesitaban 110 cámaras para vigilar las áreas principales. Actualmente hay sólo 28 funcionando. En junio la cifra era mayor, pero las tormentas eléctricas quemaron 15 cámaras. Otras funcionan caprichosamente. La que captó a la mujer con el bebé a veces se apaga porque ya tiene tostados los cables.

El Roosevelt tiene más de 20 entradas, pero no tiene la capacidad de cubrir todas con cámaras o personal. Y algunas no pueden estar cerradas debido a los planes de emergencia para sismos. Vista la seguridad en su conjunto, lo que resulta extraño es que no se hayan robado más niños antes.

Varias veces, asegura Barrios, han expuesto la necesidad de mejorar la seguridad del hospital. El Ministerio de Salud ha recibido propuestas de que les instalen más cámaras, puertas eléctricas, brazaletes electrónicos para los recién nacidos y carnés de ingresos.

Desde el robo del bebé el 6 de junio, el hospital puso en marcha las medidas preventivas que tiene la capacidad de implementar. Las enfermeras instruyen a las parturientas de que nunca, nunca dejen solos a sus hijos ni se los den a cualquiera. Se eliminaron las visitas para las mujeres que tuvieron un parto normal y se cambió la hora de egreso de 13:00 a 11:00 horas, para que no coincida con el cambio de turno. Ahora, también hay un agente de seguridad por nivel y los guardias tienen la orden de no dejar entrar o salir a nadie que no se identifique.

Sin embargo, durante la realización de este artículo, se pudo comprobar que persiste la vulnerabilidad en las entradas.

Bastó con indicarle al guardia que el visitante iba a la dirección ejecutiva, para que permitiera el paso. Ya adentro fue posible caminar sin cuestionamientos por cualquier área, bajo los puntos ciegos de las cámaras.

Los capturados
   
Alberto Baten, el guardia capturado hace dos días, generó sospechas por abrir la puerta instantes después de hablar por teléfono. Él debe registrar a todos los que ingresan o egresan a pie y apoyar en la identificación del egreso de las madres y los hijos. El 6 de junio no lo hizo. Ese día no debía laborar, pero cambió su turno. Era su cumpleaños. A la enfermera Ana Reyes, una de las supervisoras de enfermería, el MP le señala de permitir la estadía de una persona vestida de enfermera ajena al área y que el libro de turnos bajo su cargo fue alterado para que pareciera que Leticia había sido recibida por el turno de la tarde. Reyes labora en el hospital desde 1994 y recibe cada fin de año una carta de felicitación por el buen desempeño de su trabajo.


Los dos detenidos están señalados de conspiración, incumplimiento de deberes y sustracción agravada. El próximo martes declararán ante el juez. Una tercera persona está pendiente de captura. También era responsable aquel día de la maternidad y ya había tenido una llamada de atención en 2003 porque durante su servicio una mujer se salió del hospital con su bebé sin pasar por el procedimiento de egreso. La persona no fue encontrada anteayer en el hospital porque pidió vacaciones.
Video con declaraciones de la señora Leticia Ispaché Reyes, madre del bebe robado:


Sin pistas
Los Bachez viven en una casa de madera, tapizada por dentro con plásticos y decorada con platos y fotos de calendarios.

En un cuarto está la cama, el ropero y la estufa. Ahí habría llegado a vivir el bebé al que su madre quería llamar Gerardo.
“Somos pobres, pero es nuestro hijo”, dice Leticia para justificar su deseo de recuperar al niño a pesar de sus condiciones.

Hugo cuenta que a su mujer se le pierde la mirada cuando se acuerda de la criatura. “Yo presiento que está bien, mi corazón me dice que está vivo”, dice ella. “Aunque sea grande yo espero volver a verlo”. Su marido reniega: “Por qué, si hay tanto muchachito, nos fue a pasar a nosotros. Siquiera la tía de ella no se hubiera tardado tanto…”.

La investigación del MP ha chocado contra un muro: no es posible saber quién es la mujer que huyó con el bebé. Por un lado, la resolución de las cámaras del Roosevelt es muy baja. Por otro, no hay acceso a un registro fotográfico nacional con el cual se pueda cotejar el rostro de la ladrona. En Guatemala no existe un programa de reconocimiento facial. Y las huellas impregnadas en la puerta por la que tantas veces salió la mujer del suéter rosado no hay con qué compararlas. El país tampoco cuenta con un sistema de reconocimiento de huellas dactilares.

La esperanza de los investigadores es obtener información útil por parte de los detenidos. O que alguien, al ver la fotografía de la ladrona, consiga reconocerla y aportar información útil. Aunque la investigación ha sido exhaustiva, está en el punto en el que comenzó: no saben quién se robó a ese bebé.