Este martes 16 de agosto de efectuó la audiencia de inicio del debate oral para dilucidar situación de Abner Ludwing Cifuentes Peralta y de Virgina Velásquez Revolorio en el caso que por trata de personas y sustracción de la menor Heidy Saraí Batz Par será ventilado en el Tribunal 2o de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Guatemala. El 19 de agosto de 2011 en el Tribunal 9o de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, Abner Ludwing Cifuentes Peralta y Virgina Velásquez Revolorio fueron sentenciados a 12 años de prisión inconmutable. por la sustracción de la niña Heydí Saraí Batz Par de los brazos de su madre el 4 de Abril de 2006 en la colonia Prados de Villa Hermosa.
Antecedentes
El 4 de Abril de 2006 en la colonia Prados de Villa Hermosa, le fue sustraída a la señora Raquel Par Socop su menor hija de once meses de nacida, Heidy Saraí Batz Par, cuando una señora de nombre Ana Beatriz Vásquez quien se hacía acompañar de un joven de aproximadamente 19 años de edad, y, utilizando engaños, le invitó a una bebida gaseosa; doña Raquel se mareó e inmediatamente la señora Vásquez le ofrece ayuda y carga a la bebe. Cuando la señora Raquel Par se recupera de su estado de inconsciencia parcial, ya no se encuentra presente la señora Vásquez, ni su pequeña hija.
Una señora de ese barrio que se encontraba en la puerta de su casa, observó todo lo sucedido, y al ver a Raquel totalmente desubicada y llorando tratando de encontrar en donde estaba su hija, la auxilió y le dijo que la mujer que estaba con ella se la había llevado, subiéndose a un bus y que el joven de quien se hacía acompañar se había retirado del lugar en un taxi. Asimismo, le indicó que ella conocía a esa mujer y que su nombre era Thelma Velásquez, quien vivía allí mismo en el Sector 6 de Villa Hermosa I.
Abner Ludwing Cifuentes Peralta y Virgina Velásquez Revolorio
Doña Raquel Par durante casi tres meses estuvo buscando a su hija, poniendo denuncia en el MP de Villa Canales, en la PNC, llegaron a TeleDiario a que les ayudaran poniendo un aviso, y buscaron que en varios periódicos pusieran avisos similares. Doña Raquel hace ver que las autoridades no le pusieron toda la atención a su denuncia y aún así continuó luchando por buscar a su nena.
La señora Mayra, quien se convirtió en testigo dentro del caso, algunos días después de estos sucesos, salió de compras y al abordar un bus se encontró con la señora Thelma Velásquez llevando en brazos a la pequeña Heidy Saraí Batz Par.
Casualmente esta testigo pudo conocer uno de los avisos públicos en que se pedía información por Heidi Saraí y que fueron pegados en la calle por doña Raquel y su familia. Es así como tomó contacto con la señora Raquel Par y le traslada información sobre la niña y la persona que la llevaba.
En esas condiciones doña Raquel, que no conocía la ciudad y sin apoyo de alguna institución, logra ubicar la residencia de la sindicada Virgina Velásquez Revolorio. Prácticamente doña Raquel Par realizó una parte de la investigación y es así como el Ministerio Público y la PNC allanan la residencia de estas personas, sin resultados concretos.
Pasado un año y 7 meses de la sustracción de la niña el 12 de noviembre del año 2007 se apersonaron a la Fundación Sobrevivientes, remitidos por el Ministerio Público.
Doña Raquel Par Socop presentó denuncia al Ministerio Público. Posteriormente en el MP le expusieron los registros migratorios de emisión de pasaporte, correspondientes al año 2007. Doña Raquel encontró en el expediente 900001448516, una foto de una menor con rasgos muy similares a los de su hija sustraída. La menor está identificada con el nombre de Kimberly Azucena Ocheltree.
Honorable Tribunal 2o de Sentencia Penal
Dentro de las investigaciones realizadas se ha determinado que a la menor le fue tramitado pasaporte, con fecha 14 de Noviembre 2007, encontrándose a su vez dictamen favorable de la Procuraduría General de la Nación, el cual fue emitido con fecha 13 de Julio de 2007. Este dictamen fue emitido cuando Mario Estuardo Gordillo Galindo fungía como Procurador General de la Nación. Sólo en 2007 se realizaron un aproximado de 2.577 adopciones de infantes, cifra que consta en los registros de la PGN.
En la base electrónica de movimiento migratorio no se encuentra salida de la menor, pero no se establece nada en relación a las salidas y entradas del país por fronteras terrestres ya que no existe archivo electrónico en estas fronteras.
Compartimos imágenes de la lucha que doña Raquel Par ha llevado a cabo en estos 5 años para lograr el regreso de su pequeña niña Heidy Sarái Batz Par.
A finales del 2008 se estableció por parte del Ministerio de Gobernación una recompensa para quien diera información sobre este caso sin que haya resultados positivos. Actualmente, no es certero determinar si efectivamente la menor identificada con el nombre de Kimberly Azucena Ocheltree, ya salió del país o se encuentra en él.
Fuente: Artículo publicado en RT - "TV, Novosti" el 1ro de Mayo de 2011. Una de las fuentes de información fue una entrevista concedida por Norma Cruz para el medio informativo.
La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) solicitó públicamente a la senadora estadounidense Mary Landrieu una explicación por sus declaraciones polémicas sobre adopciones ilegales de niños guatemaltecos por ciudadanos de EE. UU.
La congresista por el estado de Luisiana manifestó desacuerdo con un estudio dedicado a estructuras criminales que practican adopciones ilegales en ese país centroamericano. La investigación revelaba casos de robos y fraudes. Se detectó que más del 60% de los procesos de adopción contenían irregularidades tales como compraventa de menores, amenaza y engaño a madres biológicas y falsificación de documentos.
La representante criticó el documento durante un viaje al país centroamericano realizado la semana pasada y dijo que no compartía todas sus conclusiones. Las refutaciones de la senadora al respecto causaron indignación en la sociedad latina.
Según Norma Cruz, directora de la fundación Sobrevivientes, en torno a las adopciones se han creado verdaderas estructuras criminales. Según ella, se trata de redes transnacionales “en donde participan tanto las redes nacionales, las redes locales como también las redes que se han creado a través de las agencias de adopciones en Estados Unidos”. Afirma que entre 1997 y 2007 unos 26.203 niños salieron de Guatemala con destino a EE. UU. Se calcula que en un niño una red de este tipo gana alrededor de 20.000 dólares. “Las sumas de dinero que se mueven en este mercado de niños y niñas para las adopciones internacionales son bastante grandes y es una red de carácter transnacional porque no sólo son las personas a nivel local sino que también las contrapartes, en este caso, con EE. UU.”
En este momento se está llevando el caso de tres niñas menores de edad, cuyo secuestro fue probado. “Hemos logrado demostrar que las identidades sean falsas, los registros de inscripción en el registro civil falsos, los pasaportes con una identidad falsa. Sin embargo, por el hecho de que ya hoy por hoy ellas son ciudadanas norteamericanas, EE. UU. se ha negado a que estas niñas fueran retornadas a Guatemala, incluso ni siquiera han aceptado que se haga una prueba de ADN para poder tener pruebas científicas que fundamenten con mayor fuerza que la identidad de las niñas es la de las niñas que estamos buscando”, cuenta Cruz.
“Creemos que tanto los padres tienen derecho de recuperar a sus pequeñas como las pequeñas de estar con sus padres biológicos y de saber realmente qué es lo que pasó con ellos, que sepan que no fue que no los quisieron, que no los amaron, que no fue porque los vendieron sino porque fueron víctimas de un hecho delictivo”, concluye la activista.
Este 26 de abril de 2011 realizamos un plantón frente al Palacio Nacional de la Cultura para reafirmar la demanda de las madres de Heidi, Arlen Escarleth y Angely, a quienes les fueron arrebatadas de los brazos, para ser vendidas como objetos a redes internacionales de tráfico de niños y niñas para el mercado de adopciones internacionales.
Además se hace necesario mencionar:
"Que las niñas sepan que sus mamás no las vendieron, no las abandonaron. Sus mamás han estado luchando año tras año. Tres humildes mujeres están enfrentando a todo un sistema que lo que hace es proteger el mercado de seres humanos en el mundo. Los niños y niñas guatemaltecos no están a la venta. No se venden. Pueden ser familias pobres, pero el ser pobres no les quita el derechos de tener a sus hijos con ellos. El sistema de justicia guatemalteco y las autoridades en general tienen que sumar esfuerzos para esclarecer todos estos hechos. Lamentablemente esto se sigue dando, por eso nosotras hemos planteado que hasta que no se esclarezca estos hechos no se le dé salida a un niño más."
Esta audiencia fue por la sustracción de la hija de la señora Olga López., ocurrida el 27 de septiembre de 2006, de nombre Arlene Escarleth López López. La menor sustraída tenía un mes de nacida.
Fueron presentadas a la madre los registros migratorios de los pasaportes de menores correspondientes al año dos mil siete por parte del Ministerio Público, de la misma manera se exhibieron expedientes de adopciones tramitados en jurisdicción voluntaria los cuales se encuentran en poder del actual Consejo Nacional de Adopciones, encontrando documentación sobre la menor Cindy Colwell Thomas quien responde a las características físicas de su menor hija, así como en edad y tiempo en que fue robada de acuerdo a estas informaciones la niña salio fuera de Guatemala en diciembre del 2006.
En esta audiencia uno de los involucrados, Esberto Giovanni Granados, actualmente guardando prisión, pide que se le rebaje la medida de coerción y reforma del auto de procesamiento. Al final lo que se busca es quedar obtener la libertad, aunque quede ligado a prooceso. La acusación que pesa sobre el implicado es por el delito de trata de personas y por falsedad ideológica.
En este caso se nota que el proceso de adopción fue bastante acelerado y corto (45 días desde que se inició el proceso de adopción hasta que finalizó), cuando por lo general duran más tiempo.
El delito de trata involucra a varias personas pues es una cadena en dónde unas personas se encargan de raptar a los niños, otros se encargan de inscribirlos en los registros civiles de forma anómala, otros se encargan del trámite de adopción.
La audiencia programada fue suspendida y se reprogramó el mes de mayo de 2011.
Artículo elaborado con información recabada en edición electrónica de: diario "Prensa Libre" del 31 de marzo de 2011, "La Provincia" del Estado de Michoacán, México de fecha 30 demarzo de 2011 y nota publicada por la Agencia Guatemalteca de Noticias del 30 de marzo de 2011
El miércoles 30 de marzo de 2011 la Secretaría Presidencial de la Paz –Sepaz- presentó el informe “Niñez Desaparecida en Guatemala como parte de la Estrategia de la Guerra. Búsqueda, casos y efectos".
De acuerdo a lo expresado por Eddy Armas, actual Secretario Presidencial de la Paz, en la actualidad aún persisten muchas de las secuelas de la desaparición de niños, pues existen muchos padres que aún desconocen el paradero de sus hijos.
Según Armas, este informe también busca que los jóvenes puedan educarse y visibilizar lo ocurrido durante el conflicto armado interno y evitar que vuelva a suceder en el país.
Norma Cruz, Directora de la Fundación Sobrevivientes y una de las invitadas al acto, recordó que el trabajo para la recuperación de la memoria histórica no solamente debe contemplar la búsqueda de los casos, sino evolucionar el encuentro y concluir con la impartición de justicia. También comentó que se debe continuar la investigación de los casos de niños desaparecidos y someter a la justicia a los responsables.
Según Cruz, el personal del Hospital Militar, militares en activo y retirados, sus esposas y responsables de varias casas cuna privadas participaron en la desaparición y en adopciones ilegales de los niños de la guerra. Agregó que "Queremos saber qué pasó, cómo fue y quiénes son los autores. Todos conocemos los nombres de las víctimas y organizaciones que ayudan, pero debemos conocer los rostros de los responsables"
El informe cita que la Comisión Nacional de Búsqueda de Niñez Desaparecida en Guatemala detecta cuatro objetivos que las fuerzas represivas buscaban a través de la captura y desaparición de menores durante el conflicto armado.
Esos propósitos son terminar con la semilla de los futuros guerrilleros, obtención de información, atraer a los padres hacia los centros militares y capturarlos y tener niños disponibles para adopciones. Varias estructuras dentro del Ejército y de la extinta Policía Nacional –PN- montaron distintos sistemas para dar en adopción, convirtiéndose en una verdadera trata de personas.
Algunas cifras
Eddy Armas, expresó que el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, registra alrededor de 300 casos de niños desaparecidos, pero según otras investigaciones el número podría superar los 500.
El director de la Asociación ¿Dónde están las Niñas y los Niños?, Manuel Cedillo, expuso: "Tenemos documentados más de 600 casos, y 128 reencuentros desde el 2001".
Hace cinco años, la vida cambio para Heidi, Arlen Escarleth y Angely, cuando fueron arrebatadas de los brazos de sus madres, para ser vendidas como objetos a redes internacionales de tráfico de niños y niñas para el mercado de adopciones internacionales. Desde ese día sus madres han librado una lucha incansable, para dar con su paradero, para comprender que paso, quienes fueron los que las robaron, con el único objetivo de tenerlas de nuevo a su lado, estas humildes mujeres han pasado hambre, frio, temor, desolación, y en algunos momentos desesperanza.
Estas valientes mujeres pusieron al descubierto una realidad que venía dándose desde la época del conflicto armado interno, una realidad que estaba silenciada e invisibilizada, con su lucha contribuyeron a encontrar a otros niños y niñas que habían sido robados; como el caso de Jonathan Sol, las hermanitas Alvarado Yac, Zulamita, entre otros. Así como su contribución a crear las condiciones propicias para la aprobación de la ley de adopciones, la ley contra la violencia sexual, explotación y trata de personas, y conjuntamente con la experiencia vivida por los padres de Alba Michelle y Keneth se da vida al sistema de Alerta Alba-Keneth .
Si nos damos cuenta las victimas en este país han contribuido de muchas formas a tener avances, a cambio han recibido la indiferencia del sistema, sus perpetradores se encuentran libres, mientras ellas son prisioneras de su dolor. A cinco años de luchar por la justicia, queremos reiterar como fundación y estoy segura que el pueblo de Guatemala se une a nosotras a mantener nuestro apoyo a su lucha por recuperar a sus hijas y por que los responsables sean llevados ante la justicia.
DEMANDAMOS:
1.- La participación activa de las autoridades de gobierno y de la Procuraduría General de la Nación en el proceso de recuperación de las menores. Hasta el momento se ha jugado un papel marginal, no beligerante.
2.-Que el Ministerio público y a la CICIG a que inicien las investigaciones para establecer la participación de los Ex procuradores de la nación Mario Gordillo y Portillo Merlos ya que durante su período se procedió a robar a las menores y pese a existir una denuncia en la PGN se procedió a autorizar su adopción y posterior salida del país. Así como la participación, que pudieran tener otros funcionarios de Estado tanto del ejecutivo del organismo judicial.
3.-A la Corte Suprema de Justicia, a no permitir que las personas involucradas en el delito de trata de personas continúen burlando la justicia, hasta el momento en el caso de la Sra. Loyda Rodríguez únicamente una persona guarda prisión, el resto se encuentra libre, interponiendo una serie de recursos que atrasan el esclarecimiento de los hechos y la aplicación de justicia. Pero además, ha existido negligencia por parte de los jueces al no realizar las actuaciones en los tiempos establecidos por la ley, tanto en lo penal como lo civil. Consideramos que hasta el momento se ha actuado con imparcialidad, y no con independencia judicial. Y les recordamos que ustedes fueron electos para garantizar la transparencia y el acceso a la justicia de la población guatemalteca.
4. Al Congreso de la República, urge que den paso a las propuestas de ley encaminadas a fortalecer la seguridad y la justicia en nuestro país, como la ley de Amparos, para evitar que se continúe haciendo uso indiscriminado de este recurso, que genera tanta impunidad. Si de veras, hay compromiso con Guatemala ya no más interpelaciones y pongámonos a trabajar.
5. Exigimos que todo proceso de elección relacionado al Consejo Nacional de Adopciones, se realizase en el marco de la ley de Comisiones de Postulaciones, para garantizar la transparencia y el nombramiento de personas idóneas para integrar este órgano de tanta importancia
Por Ultimo hacemos un llamado al pueblo de Guatemala a mantener su solidaridad a través de una oración, un acto de presencia, o brindándonos información sobre los involucrados en estos casos, con doña Raquel, Loyda y Olga.
Agradecemos su solidaridad y los invitamos acompañarnos los días viernes de 8 a 12 a compartir una oración y ayuno, o bien a manifestar su solidaridad, en la plaza de los derechos humanos. Los viernes 18, 25 de marzo y 1, 8 y 15 de abril, en e l marco de las actividades de la cuaresma.
IMAGENES DE LA PROTESTA REALIZADA POR LAS MADRES DE ARLENE ESCARLETH LOPEZ LOPEZ, ANYELI LISETH HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ Y HEIDY SARAÍ BATZ PAR; ESTE 18 DE MARZO FRENTE A LA TORRE DE TRIBUNALES PARA DEMANDAR JUSTICIA
Nuevamente los ex dictadores Jorge Videla y Reynaldo Bignone volvieron a sentarse en el banquillo de los acusados, para ser juzgados por el robo sistemático de bebés durante la última dictadura en Argentina.
Junto a Videla y Bignone también están imputados por la sustracción de 34 hijos de personas desaparecidas los ex militares Antonio Vañek, Jorge Acosta, Santiago Riveros, Rubén Franco, Juan Antonio Azic y el médico Jorge Luis Magnacco.
La causa judicial se inició hace 14 años por pedido de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, que denunció un plan sistemático de apropiación de sus nietos por parte de los militares.
Videla y Bignone cumplen en la actualidad sendas condenas a prisión perpetua por distintas violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen de facto (1976-1983). Los demás acusados son juzgados en otros juicios por diferentes delitos de lesa humanidad o están encarcelados cumpliendo penas.
Al igual que en Argentina en Guatemala durante el conflicto armado interno se generó la política de desaparecer a niños y niñas hijos de personas capturadas, tanto en el área rural como urbana. Al igual que en Argentina en Guatemala, han acompañado los procesos de búsqueda organizaciones como : Donde Están los Niños y las Niñas –ANDEN-, La Liga guatemalteca de Higiene mental, el CIIDH, y el equipo de búsqueda de niñez desaparecida de la ODHAG quienes durante varios años han realizado grandes esfuerzos que han dado resultados positivos a favor de menores y familiares hoy encontrados, se han realizado 464 reencuentros.
Es de resaltar que en el caso de Guatemala en donde predomino la impunidad, las redes de traficantes de niños y niñas que tuvieron sus origines durante el conflicto armado, se fortalecieron y continuaron actuando desde la estructura del Estado, de acuerdo a investigaciones más de 27 mil niños y niñas fueron sacadas en la etapa post conflicto, con destino al mercado de las adopciones internacionales.
Contrario a la experiencia Argentina en Guatemala los responsables de estos delitos de lesa humanidad están libres, ocupando cargos públicos en diferentes instituciones del Estado que tendrían bajo su responsabilidad garantizar no solo la protección de nuestra niñez, sino la aplicación de justicia.
En Guatemala se ha sumado el dolor de madres y padres de las desapariciones de niños y niñas del pasado con el dolor de las madres de los casos del presente, por eso la lucha de doña Olga López, Raquel Par y Loyda Rodríguez por recuperar a sus menores hijas que en este 2011 cumplen cinco años de haber sido sustraídas de sus hogares para venderlas a familias norteamericanas, es válida y necesita del apoyo de toda la sociedad guatemalteca, porque a través de su lucha es que conocimos la participación de las instituciones del Estado, es que se logro avanzar en localizar niños y niñas y se logro identificar las estructuras y modus operandi. Sabemos donde están sus hijas, y el derecho que ellas tienen a conocer su historia, pero no ha existido colaboración de parte de los padres adoptivos ni las autoridades norteamericanas.
A nivel nacional el sistema de justicia sigue diciendo no a la justicia y se sigue encubriendo a los responsables, pero tenemos la certeza que al igual que en Argentina la justicia va hacer alcanzada, y el pueblo conocerá a los responsables y la verdad de lo ocurrido.
Fuente: Edición electrónica del diario " Prensa Libre" del 2 de febrero de 2011 por el periodista Edwin Perdomo, corresponsal de Prensa Libre en Izabal
De forma violenta y amenazando con armas de fuego, desconocidos robaron a una niña que permanecía bajo los cuidados del Hogar del Niño de la aldea el Corozo, en Puerto Barrios, Izabal.
A la menor únicamente se le conoce como Valentina y se le nombró así porque fue encontrada abandonada horas después de nacida el 14 de febrero del año pasado (2010) envuelta en una sábana en un basurero.
Los hombres se desplazaban en una motocicleta color rojo y las autoridades del hogar temen por la vida de la menor.
Además denunciaron el plagio ante la Policía Nacional Civil y Procuraduría General de la Nación.
Los encargados del hogar pidieron a la sociedad izabalense que denuncie si observa que de la noche a la mañana apareció una bebé en alguna casa, pues podría ser Valentina.
Fuente: Edición electrónica del diario "Prensa Libre" del 24 de enero de 2011
Una estadounidense presentó desde hace dos años en la Fiscalía General una denuncia contra una red que la estafó cuando intentaba adoptar a tres menores. Las pesquisas revelaron que en esa organización ilegal participan empleados públicos, abogados y médicos, entre ellos el hermano de una diputada del partido oficial (UNE)
Según lo estipula el expediente que se investiga en la Unidad contra Trata y Adopciones Ilegales, la norteamericana Susan Deborah Hibbss presentó la acción porque había pagado US$29 mil por los trámites iniciales para la adopción de tres menores, pero nunca se las entregaron.
Las autoridades han calculado que la madre adoptiva le había pedido por lo menos US$50 mil por cada menor.
Las pesquisas se siguen en el Juzgado Noveno de Primera Instancia Penal y se ha logrado determinar la participación de dos miembros de la banda.
Uno de ellos es el médico Gonzalo Emilio Estrada Mancilla, hermano de la diputada Maura Estrada, de la Unidad Nacional de la Esperanza y ex fiscal. [Emilio Estrada es ginecólogo según información disponible en internet.]
Según las investigaciones, Estrada rindió informes falsos de nacimiento de las menores.
Entre las evidencias en su contra está la prueba de grafotecnia realizada a su firma, que se comparó con las de los informes de nacimiento, lo cual demostró que se trata de la misma persona.
Para hoy se tiene previsto que el juez de la causa le escuche en su primera declaración.
Los fiscales lograron acreditar la vinculación familiar entre el médico y la legisladora.
Entre los implicados también figura Aldo Eduardo Maselli González, abogado que hizo los trámites para las adopciones, a quien le descubrieron varias irregularidades.
Contra este se espera que el Tribunal Séptimo de Sentencia fije la fecha para el inicio del debate.
Los investigadores explicaron que aún continúan las pesquisas porque falta establecer la participación de empleados de municipalidades, haladoras y personal de la Procuraduría General de la Nación (PGN).
Anomalías
Las autoridades detectaron que el trámite de adopción de las tres niñas era irregular porque la madre también era menor, pero poseía una cédula de vecindad falsa, emitida en la Costa Sur.
Con esta documentación se logró realizar informes, certificaciones y alteración de la identidad de las niñas. El trámite de la adopción comenzó en la PGN a través de Maselli.
Al revisar los casos se detectaron las alteraciones de toda la documentación e incluso la falsedad de los datos de la madre.
Las autoridades identificaron uno de los sanatorios usados por esta red, que estaría integrada por unas 15 personas.
La falta de juzgados que atiendan casos de niños víctimas de violencia ha ocasionado que sus casos se prolonguen demasiado, lo cual incide en que puedan ser objeto de más vejámenes. Por Sandra Valdez. Publicado en edición electrónica del diario Prensa Libre del 9 de noviembre de 2010
Los tres juzgados de la capital que llevan este tipo de casos ya tienen audiencias programadas hasta agosto, septiembre y octubre del 2011, por lo que será hasta esas fechas cuando resolverán a favor de los niños.
Miguel Ángel Giordano, magistrado presidente de la Sala de la Corte de Apelaciones de la Niñez y Adolescencia, explicó que le han solicitado a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que les autoricen un nuevo juzgado del mismo ramo para Villa Nueva, ya que los casos de ese municipio y los cercanos son conocidos por un juez de Mixco.
Además, dijo, solicitaron cuatro juzgados itinerantes, debido a que no todos los departamentos tienen uno.
En todo el país funcionan 20 juzgados de la Niñez y Adolescencia Víctimas de la Violencia.
Varias formas de violencia
Estas instancias judiciales llevan casos de niños víctimas de maltrato, así como de trata, abuso sexual, abandono, mendicidad, falta de educación o registro, por lo que los juzgadores no se dan abasto.
“Han venido niños con VIH-sida abandonados, y un hogar les busca tratamiento en el exterior. Por no estar registrados acuden aquí para poder sacarlos del país, pero a los jueces les da temor dar resoluciones de ese tipo”, aseguró Giordano.
Con poca representación
A esta situación crítica se agrega que la Procuraduría General de la Nación (PGN) solo tiene cuatro investigadores para todo el país.
Sara Payes, de la PGN, refirió que efectúan las pesquisas para representar al niño ante el juez.
Ante esa situación, Giordano aseveró que el equipo multidisciplinario de trabajadores sociales y sicólogos debe ayudar a establecer la situación del menor para dar un mejor panorama al juzgador.
Sin embargo, manifestó que los procesos son ingresados de inmediato ante el juez, quien da una medida provisional, pero se debe esperar hasta un año para una resolución definitiva.
Por: Paola Hurtado phurtado@elperiodico.com.gt
Fuente de texto y fotografías: Edición electrónica de diario "elPeriódico" del 15 de agosto de 2010. [http://www.elperiodico.com.gt/es/20100815/domingo/169788/]
La mujer salió por la puerta grande, con el recién nacido debajo del suéter, casi corriendo. Es la última imagen que la cámara captó: la del guardia que le abre la reja y la ladrona que escapa a zancadas. Desde entonces no se sabe nada de ella ni del niño.
El robo ocurrió el domingo 6 de junio de 2010 en la sala de maternidad del hospital Roosevelt. Una mujer vestida de enfermera le pide a una madre que le dé a su bebé para ponerle una vacuna. La madre le entrega al niño y se sienta a esperar. La ladrona sale por la emergencia de la maternidad, ya sin el uniforme, y desaparece para siempre.
La Policía detuvo anteayer al guardia que le abrió la puerta sin interrogarla ni registrarla. También aprehendió a la supervisora que tenía bajo su responsabilidad el servicio de enfermeras.
Hay detrás una investigación de dos meses y un expediente de más de mil hojas. Hay testimonios de personas que aquel día vieron a la mujer pasearse por el hospital. Hay una secuencia de videos en los que ella aparece con suéter, con uniforme, con blusa roja, en distintas horas y lugares. Hay una foto robot, informes, declaraciones y listados, pero no hay una sola pista de quién es la ladrona y de dónde puede estar el niño. Un niño que no alcanzó a tener nombre y al que sus padres cargaron tan sólo por algunas horas.
El caso generó mucho revuelo en el hospital Roosevelt, pero se mantuvo en reserva hasta esta semana. Hace varios años que no desaparecía un niño ahí. O al menos así. El robo más reciente que recuerda el personal es el de un menor raptado por una visitante. Apareció dos meses después y la mujer fue arrestada. Hace algunos años también hubo una confusión de recién nacidos: una madre iba a llevarse al niño equivocado, sin embargo, aclararon el malentendido a tiempo.
Pero un robo como este es la primera vez que sucede. [Fundación Sobrevivientes constató que ya en el año 2007 había denuncias de este tipo de crímenes, ver información completa] Es lo que recuerda la memoria colectiva del Roosevelt, uno de los 2 hospitales de referencia nacional por donde transitan 10 mil personas diarias. Una de ellas franqueó aquel día, sin ningún problema, los pocos controles de seguridad y evidenció lo fácil que es robarse a un niño, por la puerta grande, en menos de 3 minutos.
María Leticia Ispaché Reyes, de 28 años, su esposo, Hugo Adalberto Báchez Trigueros, un albañil de 30 años junto a su primer hijo en la precaria vivienda en que residen.
Sábado 5 de junio, 10:00 de la noche
María Leticia Ispaché Reyes, de 28 años, entra a la emergencia del hospital Roosevelt con dolores de parto. Ha llegado en ambulancia, desde una aldea de San José Pinula. La acompaña su marido, Hugo Adalberto Báchez Trigueros, un albañil de 30 años. Leticia da a luz a las 11:22 de la noche a un niño de 6 libras y 3 onzas que midió 52 centímetros. Fue un parto normal. A la 1 de la madrugada lo conoce: se lo llevan ya bañado, para que lo amamante. Ella lo revisa todo: le nota las manos largas y delgadas, el cabello y las cejas ralos. Y nota que tiene la boca como la de su primer hijo, de 3 años: un piquito en forma de corazón. Ambos se quedan dormidos hasta que amanece.
Domingo 6 de junio, 5:00 de la mañana
Una mujer joven, de aproximadamente un metro y medio de estatura, con el pelo teñido y figura rellena entra sola a la emergencia de la maternidad del Roosevelt, a las 5:02 de la mañana. Le cuelga un bolso grande y pesado del brazo izquierdo y debajo del suéter de lana se le nota una blusa celeste, estilo filipina, como la de las enfermeras.
Entra sin que nadie se lo impida. Se pasea por los pasillos oscuros y silenciosos y sale por el mismo lugar 9 minutos después.
Hugo Báchez ingresa casi al mismo tiempo, a las 5:22, por la misma puerta, a pedir información sobre su esposa. Pasó toda la noche en las afueras del hospital, cabeceando, durmiendo a ratos. Le indican que el niño está bien y que la hora de visita empieza a las 9:00 de la mañana.
6:21 horas
La mujer de suéter trata de ingresar por otro lugar: por la puerta principal del Roosevelt. El guardia, desparramado en su silla, le dice que no.
A las 6:55 regresa a la maternidad y vuelve a entrar. Es la tercera vez en el día que lo hace. Ya se ocultó la filipina dentro del pantalón. Se queda una hora dentro del hospital. Hora y media después ingresa por cuarta vez. Camina con la misma libertad. Es la hora de las visitas en el primer nivel. En la siguiente imagen aparece sin suéter, con la filipina celeste. Parece una enfermera.
Mediodía
Leticia se queda con su hijo toda la mañana. El bebé está envuelto en una colcha blanca con muñequitos. Está desnudo, sólo lo viste un pañal desechable. Su tía Flora le llevará la ropa al niño: prendas que estrenó años atrás Huguito, el hijo mayor de Leticia.
A media mañana Hugo, el padre, los entra a ver y conoce al niño. Lo carga un ratito, pero permanece en la sala de visitas más de una hora. Sale a buscar a la tía Flora y regresa solo a la 1:27 de la tarde. La tía aún va en camino, le explica a su mujer. Hugo propone que se lleven al niño así, con la colchita del hospital y Leticia se niega. Lo manda a conseguirle ropa. Hugo sale presuroso del hospital.
13:42
Mientras Hugo y Leticia conversaban sobre qué hacer con la ropa, la mujer de filipina celeste atraviesa, una vez más, el pasillo. Hugo sale a comprar la pijama a las 13:42 horas y de inmediato la falsa enfermera se le acerca a Leticia y le pregunta si ya vacunaron al bebé. Ella responde que no. “Préstemelo, lo voy a llevar a que lo vacunen”. Leticia le explica que ya le dieron de alta, que sólo está esperando a su esposo. “Esto no tarda, no se preocupe, ya se lo traigo”. La convence.
El bebé está dormido, pero abre los ojos cuando cambia de brazos. Es la última vez que lo ve su madre. La mujer camina hacia la emergencia de maternidad y a las 13:45 cruza la puerta con el bebé oculto debajo del suéter.
Veinte segundos después, el guardia, que acaba de colgar una llamada hecha desde la maternidad y otra llamada por celular, abre la puerta y sin cruzar palabras ni miradas, le abre la puerta.
A las 13:48, Hugo regresa con una pijamita verde en la mochila por la que pagó Q10. Esperarán a la falsa enfermera hasta que comiencen a preocuparse.
Le preguntarán a las otras enfermeras por el bebé y ellas responderán alarmadas que nadie está poniendo vacunas ahí, que por qué dieron al niño, que avisen a seguridad, que hay que buscarlo. La primera alerta se emitirá a las 14:40 horas, 55 minutos después de que la mujer de rojo salió corriendo con el niño.
En su declaración del 6 de junio de 2010, Leticia Ispaché describió así a la mujer que se llevó a su hijo recién nacido.
¿Por dónde empezar?
El 6 de junio había 41 mujeres internadas en la maternidad del Roosevelt. Leticia estaba en el primer piso, con 19 parturientas más. Había 100 enfermeras: 43 de ellas en el turno de la mañana; 23 médicos residentes; 20 agentes de seguridad y 5 empleados de limpieza. Casi 200 personas en total.
¿Por dónde empezar a investigar? Durante 15 días ininterrumpidos un equipo de la Unidad de Trata de Personas del Ministerio Público (MP) se sumergió en los pasillos del Roosevelt para encontrar pistas. La primera revisión de las cámaras no arrojó pistas. Tras una búsqueda minuciosa del operador de las cámaras, empezó a aparecer la mujer en uno y otro vídeo, a distintas horas.
El personal del hospital también comenzó a hablar. “Yo vi a una señora con filipina y pantalón beige y una bolsa negra, como de mercado”, refirió una enfermera. “Yo la vi hablando con mi compañera M.”, declaró otra a los investigadores. Y M.lo reconoció: “Vi a la mujer y me dio duda. Le pregunté a quién buscaba y respondió que a la paciente de la cama 16. Le indiqué que la visita finalizaba a las 12:00 horas y que por favor se saliera”. R., otra enfermera auxiliar, también la vio: “tenía el pelo liso, corto, gordita, morena”, la describió. Sin embargo, ninguna alertó a la seguridad del edificio.
Tres cosas coincidieron aquel domingo a las 13:30 horas: el egreso de las madres y sus hijos, el cambio de turno de las enfermeras auxiliares y el robo del bebé. La que raptó al niño conocía el hospital: sus entradas y salidas, sus horarios y debilidades. “Esto fue un hecho premeditado y no lo hizo una sola persona: fue una red”, opina el director ejecutivo del Roosevelt, Héctor Danilo Barrios Contreras. Él asumió el cargo en diciembre pasado, pero fue Director Técnico por 3 años. “Es la primera vez que esto pasa, agarró en fly a medio mundo”, asegura.
El hospital Roosevelt es considerado el más grande del país. Es una suerte de ciudadela de 32 manzanas que alberga a 9 mil 300 pacientes y emplea a más de 3 mil personas. Se calcula que por cada paciente llegan 4 visitantes. Sumados los proveedores, bomberos, periodistas y voluntarios, el hospital mantiene un flujo diario superior a 10 mil personas.
Un estudio realizado por la seguridad interna del hospital detectó en 2004 que se necesitaban 110 cámaras para vigilar las áreas principales. Actualmente hay sólo 28 funcionando. En junio la cifra era mayor, pero las tormentas eléctricas quemaron 15 cámaras. Otras funcionan caprichosamente. La que captó a la mujer con el bebé a veces se apaga porque ya tiene tostados los cables.
El Roosevelt tiene más de 20 entradas, pero no tiene la capacidad de cubrir todas con cámaras o personal. Y algunas no pueden estar cerradas debido a los planes de emergencia para sismos. Vista la seguridad en su conjunto, lo que resulta extraño es que no se hayan robado más niños antes.
Varias veces, asegura Barrios, han expuesto la necesidad de mejorar la seguridad del hospital. El Ministerio de Salud ha recibido propuestas de que les instalen más cámaras, puertas eléctricas, brazaletes electrónicos para los recién nacidos y carnés de ingresos.
Desde el robo del bebé el 6 de junio, el hospital puso en marcha las medidas preventivas que tiene la capacidad de implementar. Las enfermeras instruyen a las parturientas de que nunca, nunca dejen solos a sus hijos ni se los den a cualquiera. Se eliminaron las visitas para las mujeres que tuvieron un parto normal y se cambió la hora de egreso de 13:00 a 11:00 horas, para que no coincida con el cambio de turno. Ahora, también hay un agente de seguridad por nivel y los guardias tienen la orden de no dejar entrar o salir a nadie que no se identifique.
Sin embargo, durante la realización de este artículo, se pudo comprobar que persiste la vulnerabilidad en las entradas.
Bastó con indicarle al guardia que el visitante iba a la dirección ejecutiva, para que permitiera el paso. Ya adentro fue posible caminar sin cuestionamientos por cualquier área, bajo los puntos ciegos de las cámaras.
Los capturados
Alberto Baten, el guardia capturado hace dos días, generó sospechas por abrir la puerta instantes después de hablar por teléfono. Él debe registrar a todos los que ingresan o egresan a pie y apoyar en la identificación del egreso de las madres y los hijos. El 6 de junio no lo hizo. Ese día no debía laborar, pero cambió su turno. Era su cumpleaños. A la enfermera Ana Reyes, una de las supervisoras de enfermería, el MP le señala de permitir la estadía de una persona vestida de enfermera ajena al área y que el libro de turnos bajo su cargo fue alterado para que pareciera que Leticia había sido recibida por el turno de la tarde. Reyes labora en el hospital desde 1994 y recibe cada fin de año una carta de felicitación por el buen desempeño de su trabajo.
Los dos detenidos están señalados de conspiración, incumplimiento de deberes y sustracción agravada. El próximo martes declararán ante el juez. Una tercera persona está pendiente de captura. También era responsable aquel día de la maternidad y ya había tenido una llamada de atención en 2003 porque durante su servicio una mujer se salió del hospital con su bebé sin pasar por el procedimiento de egreso. La persona no fue encontrada anteayer en el hospital porque pidió vacaciones.
Video con declaraciones de la señora Leticia Ispaché Reyes, madre del bebe robado:
Sin pistas
Los Bachez viven en una casa de madera, tapizada por dentro con plásticos y decorada con platos y fotos de calendarios.
En un cuarto está la cama, el ropero y la estufa. Ahí habría llegado a vivir el bebé al que su madre quería llamar Gerardo.
“Somos pobres, pero es nuestro hijo”, dice Leticia para justificar su deseo de recuperar al niño a pesar de sus condiciones.
Hugo cuenta que a su mujer se le pierde la mirada cuando se acuerda de la criatura. “Yo presiento que está bien, mi corazón me dice que está vivo”, dice ella. “Aunque sea grande yo espero volver a verlo”. Su marido reniega: “Por qué, si hay tanto muchachito, nos fue a pasar a nosotros. Siquiera la tía de ella no se hubiera tardado tanto…”.
La investigación del MP ha chocado contra un muro: no es posible saber quién es la mujer que huyó con el bebé. Por un lado, la resolución de las cámaras del Roosevelt es muy baja. Por otro, no hay acceso a un registro fotográfico nacional con el cual se pueda cotejar el rostro de la ladrona. En Guatemala no existe un programa de reconocimiento facial. Y las huellas impregnadas en la puerta por la que tantas veces salió la mujer del suéter rosado no hay con qué compararlas. El país tampoco cuenta con un sistema de reconocimiento de huellas dactilares.
La esperanza de los investigadores es obtener información útil por parte de los detenidos. O que alguien, al ver la fotografía de la ladrona, consiga reconocerla y aportar información útil. Aunque la investigación ha sido exhaustiva, está en el punto en el que comenzó: no saben quién se robó a ese bebé.