Nuestro sitio web con información y noticias: Fundación Sobrevivientes
Visita nuestro: canal en YouTube.com
Mostrando entradas con la etiqueta narcoestado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta narcoestado. Mostrar todas las entradas

03 febrero 2011

AUN EN ESTADO DE SITIO, DEPTO. ALTA VERAPAZ, REPORTA UNA VIOLACION DIARIA DENUNCIADA

Fuente: Nota publicada en el diario "Prensa Libre" del 3 de Febrero de 2011 y Fundación Sobrevivientes.
Durante enero último se reportaron 30 violaciones en Alta Verapaz —una diaria, en promedio—, especialmente contra estudiantes, situación que preocupa a las autoridades y organizaciones no gubernamentales, informó la Comisión Interinstitucional contra la Violencia Sexual contra la Mujer, en ese departamento, que se encuentra en estado de Sitio desde el 20 de diciembre.

La referida Comisión, integrada por unas 10 instituciones del Estado y sociedad organizada, reveló que de los 17 municipios de Alta Verapaz, únicamente Lanquín, Tactic y Santa Cruz Verapaz no han reportado casos de violación.


Los municipios en donde más hechos han ocurrido son Cobán, Chisec y Santa Catalina La Tinta.

Roberto Alvarado, de la Asociación de Amigos del Desarrollo y la Paz (ADP), explicó que las agresiones sexuales son un fenómeno que muchas autoridades no habían reconocido.
Explicó que gracias al gobernador departamental, José Adrián López, se logró integrar a la ADP, cuyo fin es prevenir más ataques contra las mujeres.

Alvarado expresó que prácticamente se ha cometido una violación diaria. “Es horrible; esto debe preocupar a todos los sectores como el de Educación, al Ministerio de Gobernación, al Ministerio Público (MP), a la Policía Nacional Civil, a las iglesias y a la sociedad en general, para que formemos un frente común contra los violadores”, dijo.

Según datos presentados por el MP, en el 2010 se reportaron 508 violaciones, y el Instituto Nacional de Estadística señaló que ese mismo año hubo dos mil 421 denuncias de violencia contra la mujer.

“Alta Verapaz tuvo el deshonroso segundo lugar en violencia contra la mujer a escala nacional; esto es preocupante, y no es posible que después de la capital, nuestro departamento sea el más violento”, expuso Alvarado.

Organismo Judicial, ausente
Alvarado indicó que los representantes del Organismo Judicial son los grandes ausentes en las reuniones de la Comisión, y por eso no han podido compartirles la preocupación de la sociedad respecto de las agresiones sexuales. Tampoco han logrado solicitarles que sean más severos en los procesos judiciales y en las sentencias contra los violadores.
Carmen Cojtí, de la Procuraduría General de la Nación, señaló: “Alta Verapaz carece de un hogar a dónde enviar a las mujeres violadas; actualmente las llevan a hogares en la capital, pero donde no hablan q’eqchi’”.
Sebastián Cucul, auxiliar fiscal del MP de Cobán, indicó que la situación por los ataques sexuales es preocupante, y que tienen la voluntad de emprender las investigaciones para dar con los responsables.
Agregó que la falta de un hogar para las víctimas de violación y la cantidad de casos que atienden los seis investigadores del MP en Alta Verapaz y comunidades de Quiché y Baja Verapaz, dificultan el trabajo.
Los miembros de la mesa comentaron que algunos abusadores interceptan a las mujeres, las amenazan de muerte y las llevan abrazadas, simulando que son pareja, y luego las violan en lugares lejanos. Por eso solicitaron a la Policía que esté atenta a este modo de operar de los delincuentes.

15 diciembre 2010

CARTELES MEXICANOS COMO EL DE LOS "Z's" HAN DECIDIDO TRASLADAR PARTE DE SUS OPERACIONES A CENTROAMERICA. LA DEBILIDAD DEL ESTADO GUATEMALTECO JUEGA A FAVOR DE LOS CARTELES.

Dall'Anese: "El narco compite con el Estado"
Extractos de una entrevista al Comisionado de la CICIG por el periodista Julián Miglierini publicada en el sitio web de "BBC MUNDO" el 15 de Diciembre de 2010
BBC Mundo habló con Francisco Dall'Anese, ex fiscal general de Costa Rica y Comisionado de la CICIG desde la salida de Castresana.
¿Está Guatemala preparada para enfrentar el embate de la expansión del narcotráfico en la región?
No. Ningún país centroamericano está preparado. Faltan herramientas básicas en todos los países centroamericanos. Por ejemplo, no se maneja la información sistemáticamente. Ningún país de Centroamérica tiene plataforma de información adecuada como para las alertas tempranas, sino que todo viene de la casualidad, de la camaradería que hay entre las policías...

Y los países no se pueden dar el lujo de depender de casualidades para poder descubrir y combatir el crimen organizado. Eso significa que la región centroamericana es totalmente vulnerable. Comenzando por ahí la guerra va perdida.
Entonces, ¿cómo hará Guatemala para pelear esa guerra que, según usted dice, está casi perdida?
Casi la totalidad de los países centroamericanos necesitan Fiscalías y policías especializadas. Eso significa que se conciba esa especialización como un objetivo y con métodos distintos a los que investigan los demás fiscales. No es lo mismo investigar y juzgar un hurto simple o un homicidio singular que desarticular una organización criminal.

Por ejemplo, en el caso del narcotráfico, invariablemente los países centroamericanos contabilizan sus triunfos por la cantidad de kilos de coca decomisados. Y en realidad deberían contabilizarse las redes desarticuladas. La estructura criminal es una empresa, y la empresa tiene que ser desmantelada. Hay que golpearle los bolsillos, quitarles las ganancias y así quitarles el poder.

Pero si esas decisiones no se toman, ¿puede Guatemala transformarse en un narcoestado?
Guatemala puede transformarse en lo que quiera: depende de la voluntad de los guatemaltecos. Guatemala se puede transformar en el país más maravilloso del mundo; tiene las condiciones para ser un país rico, sin pobreza, al que todo el mundo quiera visitar. Pero si los guatemaltecos no quieren eso y quieren un narcoestado, también lo van a conseguir.

Eso depende de la voluntad política, de la voluntad de quienes tienen que pagar impuestos y no pagan, de un gobierno que debe hacer inversión social y no cuenta con los recursos porque no se pagan impuestos... Y cuando el Estado abandona espacios sociales en los que no invierte, vienen los narcotraficantes y los ocupan. El Estado antes no tenía un competidor al frente. Ahora el Estado tiene que competir con las redes criminales para poder gobernar y desarrollar el país.

¿Quién va ganando esa competencia entre el estado y las redes de crimen organizado?
En la medida en que no haya una recaudación y una inversión adecuada, mientras sólo se logren soluciones marginales y no estructurales en la sociedad guatemalteca, el crimen organizado en todas sus formas va a seguir ganando territorio.

En Guatemala se ha desplegado al ejército en algunas zonas como el Petén para contrarrestar la presencia del crimen organizado. Pero una decisión similar en México -la de usar el ejército en el combate al narcotráfico- ha generado miles de denuncias por abusos de derechos humanos. ¿Ocurrirá lo mismo en Guatemala?

Cuando se combate con algo tan grande como el crimen organizado, el Estado se somete a doble prueba. La primera es ganar la batalla contra el crimen organizado, y la segunda es ganarla manteniendo el Estado de derecho. Tienen que respetarse las garantías, trabajarse por el imperio de la Constitución y la ley, y se tiene que ganar en el marco legal. Tienen que plantearse cualquier solución que mantenga el Estado de derecho. En la medida en que se pretenda una solución violenta contra cualquier fenómeno, lo que se va a generar es más violencia.

¿Cómo mide el éxito de la CICIG después de tres años de trabajo y en vistas al futuro?
A la CICIG le esté yendo bien. Se está hablando mal de la CICIG por parte de sectores poderosos. Esto nosotros lo medimos en clave de éxito. Si le va bien o mal a Guatemala, es un asunto que tendrán que decidir los guatemaltecos. La CICIG viene y se va; la que puede aprovechar esta experiencia o la puede olvidar, la que puede triunfar con esto o fracasar, es Guatemala.

EL NARCOTRÁFICO ES EL NUEVO ENEMIGO DE GUATEMALA

Nota periodística de Julián Miglierini publicada en el sitio web de "BBC MUNDO" el 15 de Diciembre de 2010.
Terremotos, guerra civil, huracanes, crisis políticas: Guatemala es un país acostumbrado a los cimbronazos. Hoy, el país se sacude ante un nuevo enemigo: los carteles del narcotráfico.

El fenómeno del tráfico de drogas no es nuevo para Guatemala: su ubicación geográfica y su porosa frontera con México la ha hecho durante años una parada preferida para las drogas que tienen a Estados Unidos como destino final.

Pero lo preocupante, ahora, es que según varios informes los poderosos y sofisticados carteles mexicanos han decidido mudar parte de sus operaciones a territorio guatemalteco.

"La violencia de las drogas está cruzando la frontera (entre México y Guatemala) ya que la dura postura del gobierno mexicano está empujando a organizaciones notorias como los Zetas hacia el sur", afirma un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos de principios de este año.

Y eso genera temor en un país considerado uno de los más violentos del mundo.

Durante años la capital guatemalteca ha sido considerada una de las más peligrosas del mundo.
En Guatemala hay 52 homicidios por cada 100,000 habitantes: en México, esa cifra es de 14 homicidios por cada 100,000 habitantes mientras que es Estados Unidos es 5,4.
Las cifras se hacen aún más preocupantes cuando, según datos de Naciones Unidas, más del 95% de esos homicidios quedan en la impunidad.

Además, según expertos, los altos índices de pobreza en el país y el legado de los más de 30 años de conflicto armado interno -que llegó a su fin en 1996- hacen de Guatemala un caldo de cultivo ideal para el reclutamiento de jóvenes a las filas del crimen organizado.

Todo parece indicar que Guatemala se enfrenta a una "tormenta perfecta", y desde el gobierno, no hay duda del desafío.

"Tenemos que poder enfrentar esta agresión", afirmó el presidente Álvaro Colom en entrevista con BBC Mundo.

Como indicador indirecto de la mayor presencia de narcotraficantes, muchos miran al número de confiscaciones de drogas en territorio guatemalteco: entre 2008 y 2009, esa cifra se duplicó, según estimaciones del gobierno estadounidense.

Pero la presencia de estos nuevos grupos en el escenario es también más visible.

En las zonas del país cercanas a la frontera con México, como los departamentos de Alta Verapaz, Huehuetenango y el Petén, "se empiezan a ver ejércitos de hombres armados con armas de grueso calibre", asegura Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes.

"Son áreas que tradicionalmente han tenido presencia del narcotráfico en las que ahora hay una serie de confrontaciones entre los mismo carteles, porque de alguna manera los grupos mexicanos están desplazando a los grupos nacionales", agrega.

Esto se traduce en más violencia: 2009 fue, según cifras oficiales, el año con la mayor cantidad de muertes violentas en la historia reciente de Guatemala.

Los números han descendido levemente en el último año, pero lo que sí parece estar mutando es la modalidad de esta violencia.

En un informe reciente, la organización no gubernamental Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) asegura que en el mes de octubre, se produjeron 12 masacres que dejaron al menos 40 víctimas, el tipo de asesinatos colectivos que, según el GAM, "no se producían desde la dictadura militar".

Los expertos aseguran que estas masacres están relacionadas con la creciente sofisticación de los grupos criminales que operan en el país; según el propio gobierno, el narcotráfico causa 41% de la criminalidad.

Vínculos
La fragilidad de las instituciones guatemaltecas, admitida por los propios funcionarios del gobierno, hace que el país sea más vulnerable al poder de los narcotraficantes.

"De por sí en Guatemala se tiene una estructura débil, con pocos policías y poco ministerio público, entonces las pocas autoridades que están en el lugar o se adhieren a estos grupos, aceptando lo que ellos quieren, o de alguna manera son eliminados", asegura Cruz.

Esta infiltración del crimen organizado dentro de las instituciones no se limita a los funcionarios locales. A veces, llega hasta las más altas esferas.

Ya van dos jefes de la Policía Nacional Civil que han sido destituidos y arrestados en casos de corrupción y vínculos con narcotráfico; lo mismo ocurrió con la jefa antidrogas de la policía en marzo pasado.

Por lo pronto, el gobierno guatemalteco ha emprendido una titánica depuración de la policía que, según el propio presidente, estaba fuertemente infiltrada por el crimen organizado.

Al mismo tiempo, están reclutando nuevos oficiales, con el objetivo de tener 30.000 efectivos al fin de su mandato.

Estrategia
Aún afirmando que los esfuerzos por detener la ola de violencia no han dado todo los resultados esperados, Colom defiende sus iniciativas y se muestra esperanzado.

"La inversión de seguridad de este gobierno ha sido fuerte", le dijo a BBC Mundo.

"Yo tengo la convicción de que si continuamos con la reforma policial, la reforma judicial, el fortalecimiento del ministerio público, la profesionalización de la policía en este gobierno y el próximo, esa amenaza debería reducirse".

El despliegue del ejército en lugares como el Petén, el bosque tropical en la frontera con Guatemala y Belice, ha sido una de las estrategias del gobierno para contrarrestar el uso del territorio guatemalteco por parte de los carteles de la droga.

Pero muchos temen que una militarización del combate al narcotráfico -como la que se decidió en México- podría ser contraproducente.

"Cuando se combate con algo tan grande como el crimen organizado, el Estado se somete a doble prueba. La primera es ganar la batalla contra el crimen organizado, y la segunda es ganarla manteniendo el Estado de derecho", asegura Francisco Dall'Anese, el actual titular de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

"En la medida en que se pretenda una solución violenta contra cualquier fenómeno, lo que se va a generar es más violencia", advierte Dall'Anesse.